Más de 10 mil trabajadores participan en la producción del Festival Iberoamericano de Cultura Musical Vive Latino, con un montaje que alcanza cerca de 90 por ciento de avance y la expectativa de recibir al menos 75 mil asistentes por jornada.
En vísperas del encuentro, que celebrará su edición 26 hoy y mañana en el Estadio GNP Seguros, medios de comunicación recorrieron las entrañas de esta actividad acompañados por Jordi Puig, director del Vive Latino, y Lourdes Skipsey, directora de producción.
Cuadrillas entraban y salían con herramientas, cables y estructuras, mientras montacargas trasladaban piezas metálicas hacia los foros que, en cuestión de horas, sostendrán las presentaciones de decenas de artistas.
Técnicos probaban consolas de audio, ingenieros supervisaban pantallas y brigadas especializadas levantaban torres de iluminación.
“Estamos cerca de las 12 mil acreditaciones entre personal operativo, producción, artistas, luchadores, comediantes y medios”, explicó Skipsey durante la charla con la prensa. “Entre bandas y todo el equipo que participa es muchísima gente”.
El recorrido permitió asomarse también a la parte menos visible del espectáculo. Detrás del foro principal se instalaron los camerinos, donde los músicos podrán descansar antes de sus presentaciones.
En otras zonas del complejo se afinaban detalles de una infraestructura que deberá operar durante más de 10 horas continuas de música.
Evolución del certamen
En distintos muros, algunos artistas urbanos intervenían paredes con calaveras y las letras entrelazadas “VL”, uno de los emblemas del Vive Latino. Las primeras imágenes captadas por los fotógrafos mostraban así un espacio a medio camino entre obra en construcción y escenario listo para recibir a miles de asistentes.
Skipsey destacó que la producción ha evolucionado con el paso de los años, sobre todo en el terreno tecnológico. “Ahora tenemos unas pantallas en el escenario principal que son muy grandes; muy pocos festivales que han venido a México las han tenido de ese tamaño”, comentó. “La idea es ofrecer una mejor experiencia visual”.
Entre los ajustes de esta edición también figura la reubicación de la Carpa Intolerante y del escenario Little Caesars, concentrados ahora en una nueva zona para facilitar el desplazamiento del público.
Ese movimiento, precisó la directora de producción, también reorganiza espacios como el ring de lucha libre y la Casa Comedy.
De acuerdo con los organizadores, la expectativa es recibir alrededor de 75 mil asistentes por día, “cifra que confirma la dimensión del Vive Latino”. Para Puig, el proyecto alcanzó un punto de madurez después de más de dos décadas de historia.
“Es un festival maduro, más consciente, que intenta hacer las cosas lo mejor posible, sobre todo en el servicio para el público”, afirmó.
Recordó que este encuentro cultural y musical ha crecido de forma notable desde sus primeras ediciones. “Empezamos con dos escenarios el primer año y hoy tenemos siete, si contamos todos los espacios. El cambio del año inicial a hoy es bestial”.
En materia de seguridad, añadió, se aplican los mismos protocolos que rigen los conciertos masivos en ese recinto. “Se cumplen todos los protocolos necesarios, el aforo adecuado y las acreditaciones. Aquí vienen millones de personas al año y hacemos exactamente lo mismo que en todos los conciertos y festivales que se realizan.
“Nos gusta parecernos a la Ciudad de México. Ser parte de su menú cultural”, concluyó Jordi Puig.
Para el primer día de actividades destacan las presentaciones de El Gran Combo de Puerto Rico, agrupación con más de 60 años de carrera en la salsa, también estará el cantante español Nacho Vegas, quien llega con disco nuevo; se espera la actuación del músico estadunidense John Fogerty, ex integrante y fundador del grupo Creedence Clearwater Revival.
