El diputado federal Héctor Saúl Téllez Hernández, manifestó su rechazo la intención del Auditor Superior de la Federación, David Colmenres Páramo a reelegirse para el periodo 2026-2034, representa un riesgo institucional grave para el sistema de rendición de cuentas y el combate a la corrupción en nuestro país, pues su desempeño ha sido deficiente en la materia.
“Esta aspiración debe rechazarse de manera categórica por razones técnicas, éticas y sistémicas sólidamente documentadas durante los últimos ocho años: degradación cuantitativa y cualitativa de la función sancionadora de la ASF; una baja recuperación efectiva de los recursos públicos desviados en todas las observaciones; erosión de la independencia y autonomía técnica con las reformas lesivas que hubo a su reglamento”, puntualizó.
Abundó que existe una contradicción con el impulso reformador que actualmente permea en el país, por lo tanto, una permanencia de Colmenares Páramo en la ASF introduce un potencial conflicto de intereses y una ventaja inequitativa respecto a los aspirantes que se han registrado en este proceso.
Téllez Hernández recordó que en el periodo 2025-2026, se han presentado iniciativas y crece de manera justificada la necesidad de prohibir la reelección del titular de la ASF (reformas a arts. 74 y 79 Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos), restituir consejos colegiados, reducir discrecionalidad y priorizar recuperación de activos.
Explicó que desde un enfoque de mejores prácticas internacionales (modelos como el de la Corte de Cuentas Europea, GAO estadounidense o la Contraloría General de la República en Colombia), propondrá algunas medidas urgentes como:
1. Impulsar la prohibición de la reelección del Titular de la Auditoría Superior de la Federación: limitar a un solo periodo de 8 años para evitar incentivos perversos de alineación política o complacencias ante posible reelección.
2. Reconfigurar en la ASF un Consejo de Dirección plural (con auditores especiales independientes, representantes ciudadanos y académicos) para decisiones clave que fomenten transparencia, rigor técnico, fiscalización y lucha anticorrupción. (programa anual de auditorías, priorización de denuncias y auditorías sensibles).
3. Redefinir leyes y reglamento interior de la auditoría superior para eliminar la concentración de poder en el titular de la auditoría y evitar decisiones unilaterales o discrecionales.
4. Reorientar el modelo de fiscalización hacia resultados sancionatorios firmes y ejemplares, sin perder el punto de vista preventivo:
a) Priorizar auditorías financieras y forenses sobre las de «desempeño» que han resultado vagas.
b) Establecer metas cuantificables de recuperación de recursos y denuncias penales viables (al menos 30-40% de irregularidades graves deben derivar en acción penal efectiva).
c) Reducir plazos para solventar y dar seguimiento (máximo 12-18 meses).
4. Fortalecer vinculación con el Sistema Nacional Anticorrupción:
a) Obligar coordinación efectiva del Auditorio Superior de la Federación con la Fiscalía Anticorrupción y la SFP para seguimiento de carpetas.
b) Publicar y transparentar resultados de auditorías y el seguimiento de observaciones y recuperación de montos (transparencia total 360°).
“La reelección de David Colmenares no solo es inconveniente, aunque es legal, es inmoral, y es perjudicial para la credibilidad del control del gasto público en un país con niveles persistentes de corrupción sistémica. La Cámara de Diputados debe optar por renovación profunda, no por la continuidad de un modelo que ha demostrado ser ineficaz y opaco, el dinero público merece una Auditoría Superior fuerte, autónoma y sancionadora, no un órgano de vigilancia suave”, concluyó.
