En enero, un hogar de cuatro integrantes requirió un ingreso mínimo de 19,372 pesos mensuales para satisfacer sus necesidades básicas y cubrir el costo de las canastas alimentaria y no alimentaria en las zonas urbanas, como la Ciudad de México, y de 13,863 pesos en las regiones rurales, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

«Son las cifras más elevadas desde que se tiene registro. Es decir, cuando hablamos de cuánto necesita una familia cada mes para cubrir alimentación, bienes y servicios esenciales, estamos hablando de cifras récord y eso es lo que hoy están resintiendo millones de hogares en México”, comentó Alejandro Gómez, economista fundador de Grupo de Asesores en Economía y Administración Pública.

El Inegi dio a conocer el costo de la canasta alimentaria y no alimentaria (bienes y servicios) correspondiente a enero, las cuales, en conjunto, constituyen la Línea de Pobreza por Ingresos (LPI).

Durante el primer mes del año, una persona necesitó un ingreso mínimo de 4,843.11 pesos para comprar ambas canastas en una ciudad; es decir, 182.59 pesos más que un año atrás, equivalente a un alza de alza de 3.9 por ciento.

En el campo, una persona requirió 3,465.76 pesos, 123.55 pesos más que en enero de 2025, equivalente a un incremento de 3.7 por ciento. 

Esto implica que el ingreso mínimo necesario que requirió una familia de cuatro integrantes para comprar las canastas alimentaria y no alimentaria en las zonas urbanas pasó de 18,642 a 19,372 pesos de enero 2025 a igual mes de este año, un aumento de 730 pesos

En las áreas rurales, la cifra aumentó de 13,369 a 13,863, lo que significó un aumento de 494 pesos más.

En las zonas urbanas, la alimentación; educación, cultura y recreación, además de transporte público. En las regiones rurales, también alimentación y transporte público, además de cuidados personales.

Datos de la pobreza multidimensional dan cuenta que, en 2024, la población con recursos inferiores a la Línea de Pobreza por Ingresos o que no le alcanzaba el dinero para comprar ambas canastas ascendió a 46 millones, equivalente a 35.4% de la población nacional; es decir, uno de cada tres mexicanos estaba en esa situación.