La Comisión Europea informó de que enviará a la comisaria para el Mediterráneo, Dubravka Suica, para atender a la próxima reunión de la Junta de Paz el próximo 19 de febrero en Washington, tras haber rechazado hasta el momento participar de la iniciativa impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para establecer una paz en Gaza.

Preguntado en una rueda de prensa desde Bruselas sobre si la UE enviará en calidad de observador a algún miembro del Ejecutivo comunitario a la Junta de Paz, el portavoz comunitario Guillaume Mercier no dio detalles del estatus preciso, pero sí afirmó que Suica participará en la reunión de esta semana «en la parte específicamente dedicada a Gaza», no cuando se aborden otros asuntos.

Además, subrayó que con esta asistencia, la Comisión Europea «no se convierte en miembro de la Junta de Paz», acotando su participación en el marco de «su compromiso de larga data con la aplicación del alto el fuego en Gaza», pero también para «formar parte de los esfuerzos internacionales destinados a apoyar la reconstrucción y la recuperación» tras los ataques de Israel en Gaza.

«Más allá del estatus de participación en la Junta de Paz, lo que importa es lo que la UE puede aportar a los debates, y tenemos un papel importante que desempeñar. Contamos con experiencia, ya disponemos de un apoyo financiero significativo, y es en este contexto en el que queremos participar en esas discusiones», añadió a la explicación el portavoz de Exteriores Anouar El Anouni.

Suica acudirá por tanto a Washington en calidad de comisaria responsable del Mediterráneo, y para representar el compromiso comunitario con la aplicación de la paz en Gaza, así como para recordar también toda la contribución que ha venido realizando la UE, que es «el mayor donante» de ayuda para Palestina.

Tras detallar que la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, está en contacto con los ministros de Exteriores de los 27 sobre qué puede aportar la UE para garantizar la paz en Gaza, El Anouni ha reiterado las dudas que el bloque comunitario tiene con la «configuración estatuaria» de la Junta de Paz, en particular con su ámbito de aplicación.

Hasta ahora, tanto el Ejecutivo comunitario como los 27 habían rechazado participar en la Junta de Paz esgrimiendo «serias dudas» sobre «la compatibilidad» de la propuesta realizada por Trump con la Carta de Naciones Unidas, su gobernanza o su ámbito de actuación.

Entre las dudas se encuentran algunas relativas al formato, ya que hay más países de los que la Unión Europa esperaba, y también sobrevuelan dudas jurídicas de compatibilidad con la ONU y con el Derecho de la Unión Europea, ya que Trump ha planteado que el futuro del organismo pasa por ser permanente y mediar en otros conflictos, rol que ya ejerce Naciones Unidas.

El 19 de febrero tendrá lugar en Washington un encuentro de la Junta de Paz para reunir a los líderes que conforman el órgano internacional que cuenta con un total de 27 «miembros fundadores», entre los que se encuentran dos Estados miembro de la UE, Bulgaria y Hungría; mientras que Italia participará como observadora.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, fue invitada a la reunión de esta semana en la capital estadounidense, aunque rechazó participar recordando las reticencias que genera en Bruselas el encaje legal debido a la voluntad de Trump de convertir el organismo en un ente que medie en otras guerras.