La diputada Mónica Herrera Villavicencio, integrante del Grupo Parlamentario de Morena, presentó una iniciativa que reforma la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, a fin de determinar que las discapacidades psicosocial y orgánica serán objeto de discriminación en el ejercicio de los derechos humanos.

Desde la máxima tribuna, la diputada expuso que miles de mexicanas y mexicanos tienen una condición cuya discapacidad no siempre es visible, “pero sí se vive”. Declaró que no siempre se refleja en una silla de ruedas o en un bastón o en una andadera, “pero limita, excluye y vulnera nuestros derechos”.

En ese tenor, indicó que la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad ha sido de gran avance. Y con la ayuda de la Cuarta Transformación, el Estado mexicano ha dado un paso histórico al reconocer que la justicia social debe traducirse en derechos concretos y en políticas públicas como la pensión para el Bienestar de Personas con Discapacidad, impulsada por nuestro expresidente Andrés Manuel López Obrador.

Sin embargo, la legisladora federal comentó que, a pesar de estos avances, aún existe un vacío que genera desigualdad, “ya que nuestra ley aún no reconoce de manera expresa la discapacidad psicosocial ni la discapacidad orgánica. Y cuando la ley no nos nombra, nos invisibiliza”.

Herrera Villavicencio explicó que la discapacidad psicosocial es una realidad que viven miles de personas en nuestro país y que aún ni siquiera lo saben. Detalló que son personas que enfrentan depresión severa, trastornos de ansiedad, esquizofrenia, trastorno bipolar, entre otras condiciones que impactan su forma de pensar, de sentir, de relacionarse y de participar en la vida cotidiana.

Agregó que la discapacidad orgánica, también llamada invisible, afecta a quienes viven con enfermedades crónicas que comprometen órganos o sistemas cardiovasculares, inmunológicos, respiratorios o metabólicos.

La diputada por la Ciudad de México, manifestó que esta iniciativa propone incorporar la definición de discapacidad psicosocial en el artículo II. Así como reconocer formalmente la discapacidad orgánica, derivada de condiciones crónicas que generan la pérdida de funcionalidad. Y establecer con claridad estas discapacidades, es decir, que estas discapacidades no podrán ser motivo de discriminación en el ejercicio de nuestros derechos.

En ese contexto, refirió que esta propuesta “nace de escuchar a los colectivos, de acompañar testimonios, de vivir en carne propia lo que es una discapacidad y un diagnóstico poco visible y de reconocer que la discapacidad es un mundo diverso, que la inclusión nace de nosotros mismos al reconocernos y al tratar de resolver esta contradicción”.

Por último, la diputada Mónica Herrera expresó que con esta iniciativa “no creamos privilegios, garantizamos realmente una igualdad, porque la inclusión no solo son rampas, también es salud mental, son enfermedades crónicas y es dignidad”, apuntó.

La iniciativa que reforma la fracción XXVII y adiciona las fracciones XIII Bis y XIII Ter al artículo 2° y un segundo párrafo, recorriendo los demás, al artículo 4° de la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, se turnó a la Comisión de Atención a Grupos Vulnerables para su dictamen.