La reducción de la jornada laboral en México dio un paso clave luego de que el Senado aprobó por unanimidad la reforma constitucional para establecer un máximo de 40 horas semanales. La presidenta Claudia Sheinbaum celebró este jueves el aval legislativo y afirmó que se trata de una demanda histórica de la clase trabajadora que se implementará de forma gradual y sin afectar salarios.
La Cámara de Senadores avaló la modificación al artículo 123 constitucional con mayoría calificada,121 votos en lo general y 103 a favor frente a 15 en contra en lo particular, por lo que el dictamen fue enviado a la Cámara de Diputados para continuar su proceso legislativo.
El proyecto establece que, por cada seis días de trabajo, las personas deberán contar con al menos un día de descanso con goce íntegro de sueldo. El plan de implementación contempla una reducción progresiva de la jornada semanal:
- 2026: 48 horas
- 2027: 46 horas
- 2028: 44 horas
- 2029: 42 horas
- 2030: 40 horas
De acuerdo con el gobierno federal, el objetivo es permitir que empresas y sectores productivos ajusten sus operaciones sin afectar la estabilidad económica ni el empleo.
Destacó que la reforma fue resultado de negociaciones entre sindicatos y sector empresarial.
“Todo mundo estuvo de acuerdo, qué bueno. Se trabajó muchísimo y se logró este acuerdo”, afirmó Sheinbaum en su conferencia mañanera.
La primera mandataria subrayó que el cambio no implicará reducción salarial y garantizó que los ingresos se mantendrán pese a la disminución de horas.
Sheinbaum calificó la medida como un cumplimiento a una exigencia histórica de los trabajadores mexicanos y la vinculó con otras políticas laborales recientes, como elaumento al salario mínimo. laborales. También señaló que algunas empresas ya operan con jornadas cercanas a las 40 horas, mientras que otras requerirán ajustes graduales.
Sobre la posibilidad de apoyos para la iniciativa privada, la mandataria aclaró que la reforma no está condicionada a contraprestaciones, pero destacó que el calendario de implementación, que iniciará en 2027,brinda un margen de adaptación para empresas y comercios.
Indicó que durante ese periodo se realizaron estimaciones económicas para evaluar el impacto en distintos sectores productivos y se tomaron en cuenta esquemas laborales ya existentes.
Señaló que hay sectores, como el público, que operan desde hace tiempo con jornadas cercanas a 40 horas, mientras que industrias como la automotriz, manejan modelos distintos, con jornadas más largas compensadas por periodos mayores de descanso, elementos que fueron considerados en el diseño final de la reforma.
La presidenta Claudia Sheinbaum subrayó que la reducción de la jornada laboral se construyó tras meses de diálogo entre gobierno, sindicatos y sector empresarial.
Explicó que la iniciativa fue presentada originalmente el 1 de mayo de 2025 y, desde entonces hasta su formalización en diciembre, se mantuvo una mesa de trabajo permanente con cámaras empresariales y organizaciones de trabajadores para alcanzar un consenso. Según dijo, el diseño gradual de la reforma responde precisamente a ese acuerdo multisectorial.
