El diputado federal Rubén Moreira señaló que la estrategia de seguridad del Gobierno Federal refleja un deterioro alarmante en la percepción ciudadana y un fracaso en las políticas actuales, pues seis de cada 10 mexicanos consideran inseguro vivir en su ciudad.

Durante el programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, el legislador priista advirtió que, frente al incremento de la inseguridad en la Ciudad de México y otras entidades gobernadas por Morena, la reacción de sus autoridades ha sido intentar silenciar a los medios de comunicación en lugar de enfrentar la realidad.

“Lo primero para mejorar la seguridad es aceptar cómo están las cosas. Engañarse a uno mismo y censurar a los medios no protege a la gente, solo exhibe la incapacidad de quienes gobiernan”, sentenció el coordinador parlamentario.

Al analizar un video que muestra un robo cometido por delincuentes disfrazados de barrenderos en la alcaldía Gustavo A. Madero, Moreira Valdez alertó sobre el nivel de riesgo que enfrentan diariamente ciudadanos y visitantes en la capital del país. Recordó también un asalto ocurrido en pleno Centro Histórico, frente a la Alameda, donde una persona fue golpeada con armas de fuego por cuatro agresores.

“Esta es la Ciudad de México real: una ciudad peligrosísima, llena de trampas. Mientras esto ocurre todos los días, el gobierno prefiere negar lo evidente”, sostuvo el exgobernador de Coahuila.

En la mesa de análisis, Rubén Moreira, junto con los especialistas Julián Proa, Miguel Sulub y Mario Di Costanzo, citaron datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU), que revelan un aumento en la percepción de inseguridad en diversas alcaldías de la capital: Tláhuac pasó de 66.8 a 72.3 por ciento; Azcapotzalco de 59.6 a 68.5 por ciento; Milpa Alta de 52.3 a 65.4 por ciento; y La Magdalena Contreras de 55.9 a 65.2 por ciento.

En ese contexto, criticaron las declaraciones de la jefa de Gobierno, Clara Brugada, quien propuso que los medios “le bajen” a la nota roja y firmar acuerdos para no difundir información sobre hechos delictivos, bajo el argumento de que ello incrementa la percepción de inseguridad.

El abogado Julián Martínez Proa señaló que Clara Brugada se suma al “club de la censura”, encabezado por la gobernadora de Campeche, Layda Sansores, quien ha intentado imponer controles sobre lo que pueden publicar los medios de comunicación, y en el que también se incluye a la gobernadora de Veracruz, quien ante la crítica calificó de terrorista a un reportero.

“No es culpa de los medios. Es culpa de una mala estrategia de seguridad. El INEGI es claro y autónomo: la percepción de inseguridad está subiendo porque la violencia es cotidiana”, subrayó Proa.

Por su parte, Mario Di Costanzo afirmó que pedir a los medios que dejen de informar constituye un acto de censura. “Es tratar de vender la idea de que la delincuencia va a la baja, cuando la gente vive otra cosa todos los días”, dijo, al calificar la situación como “caótica y peligrosa”.

Miguel Ángel Sulub coincidió en que se trata de un intento por ocultar la realidad tanto a los ciudadanos como a la prensa, lo que solo agrava la desconfianza y el temor social.

Rubén Moreira concluyó que ningún gobierno puede corregir un problema que se niega a reconocer.