Por Víctor Barrera

Todo indica que la alianza entre Morena, PVEM y PT continuará y no porque se haya llegado a buenos términos, sino porque ninguno de los tres partidos quiere soltar el poder que tienen y al menos los dueños y los presidentes de los institutos políticos porque saben que el poder es el poder y tonto aquel que lo suelte.

Durante varios días, los llamados partidos satélite, PT y Verde, estuvieron negociando beneficios no solo de poder sino también económicos. Esto mantuvo a Morena en un espacio de incertidumbre que motivo jaloneos internos porque existe una corriente de ellos que afirman poder mantener el poder si compartirlo. Otra corriente señala la importancia de mantener la alianza, porque sirve para “colocar” a familiares y con ello darle la vuelta al nepotismo.

El acuerdo al que se llegó, por el momento, permite no perder el poder y si mantenerlo para que los tres partidos ganen. Los satélites mantienen su sobrevivencia política acompañada de prerrogativas elevadas. Morena obtiene más tiempo para establecer la próxima estrategia que le permita ir sacudiéndose a esos partidos.

Sin embargo, esto no significa que Morena y sus aliados ganen los próximos comicios intermedios con el “carro completo” y se garantice la permanencia de esta alianza en el poder Ejecutivo en 2030, porque el tiempo en la política es muy cambiante de un momento a otro.

Es por ello necesario que desde Palacio Nacional se establezca una línea que impida la pifias que en muchas conferencias comete Claudia Sheinbaum. Afortunadamente la mayoría de los mexicanos poco les interesa lo que se declare en estas conferencias, mientras mantengan el confort que les otorga recibir recursos cobijados bajo el nombre de programas sociales. Pero el dinero nunca alcanza y mucho menos si se despilfarra en cantidades enormes.

Seguramente los acuerdos fueron importantes entre los tres partidos encaminados a mantener el poder. Pero si no se da solución a los problemas persistentes en México, la ciudadanía podría castigarlos y no votar por la alianza que lleva ya siete años en el poder.