La presidenta de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), Rosario Piedra Ibarra, enfrentó fuertes señalamientos de legisladoras y legisladores de oposición durante su comparecencia en la Cámara de Diputados, donde fue acusada de maquillar cifras, carecer de autonomía y guardar silencio frente a graves violaciones a derechos humanos.

Diputados y senadores del PRI, PAN y Movimiento Ciudadano reprocharon que la CNDH se haya convertido en una institución complaciente con el gobierno federal, particularmente ante temas como las desapariciones forzadas, la militarización del país, la actuación de la Guardia Nacional y la defensa de la prisión preventiva oficiosa.

Durante su intervención, Piedra Ibarra aseguró que México ya no vive bajo un Estado represor, razón por la cual —afirmó— han disminuido las violaciones a los derechos humanos y, en consecuencia, el número de recomendaciones emitidas por el organismo.

La Ombudsperson sostuvo que desde que inició su segunda etapa al frente de la CNDH se ha privilegiado un enfoque preventivo, basado en la coordinación con autoridades federales y locales, en lugar de la simple acumulación de quejas y recomendaciones.

Rosario Piedra destacó que en 2024 las violaciones a derechos humanos en el ámbito local disminuyeron 8.1 por ciento, en comparación con 2023, lo que —dijo— refleja los resultados del nuevo modelo de austeridad y eficacia implementado por el organismo.

“Esta es la realidad que se vive en el país hoy. Están reduciéndose las violaciones a derechos humanos y es importante destacar que es el reflejo del esfuerzo que iniciamos en 2023”, afirmó.

En su mensaje, la titular de la CNDH pidió nuevamente al Congreso reformar la ley en la materia, para que las recomendaciones del organismo dejen de ser solo sugerencias y se conviertan en resoluciones vinculantes, capaces de frenar abusos de poder.

La visión optimista de la presidenta de la CNDH fue rechazada de forma contundente por la oposición, que acusó que el país enfrenta una profunda crisis de derechos humanos, evidenciada por miles de personas desaparecidas, abusos policiales, militarización y la eliminación de la presunción de inocencia mediante la prisión preventiva oficiosa.

La diputada del PRI Ana Isabel González afirmó que las cifras presentadas por la CNDH no reflejan la realidad del país.

“Los datos maquillados que se presentan en esta tribuna son totalmente diferentes a lo que se vive allá afuera. Es un país ensangrentado, lleno de balas y desapariciones forzadas”, sostuvo.

Por su parte, la diputada del PAN Silvia Patricia Jiménez demandó que la CNDH deje de ser cómplice del poder y recupere su papel como defensora de quienes no tienen voz.

“Cuando la CNDH calla, el Estado falla. Y cuando el Estado falla, esta soberanía no puede ser cómplice”, advirtió.

Al cierre de la sesión, Rosario Piedra Ibarra rechazó las acusaciones y aseguró que su gestión ha sido superior a las anteriores, a las que acusó de ocultar casos graves, malgastar recursos y limitarse a emitir recomendaciones sin atender la prevención ni la solución de las violaciones a derechos humanos