España pagará 20 millones de euros (24 millones de dólares) en indemnizaciones a las víctimas del accidente de tren de alta velocidad de la semana pasada en el que murieron 45 personas y más de 150 resultaron heridas, anunció este martes el ministro de Transportes español, Óscar Puente.

El país sigue conmocionado por la catástrofe del 18 de enero en Adamuz, cerca ⁠de la ciudad meridional de Córdoba uno de los peores accidentes ferroviarios en la historia reciente de Europa en cuanto a muertos, y la cifra más alta en España desde 2013.

Las familias de los fallecidos recibirán 216,000 euros cada una ⁠en un plazo no superior a tres meses, un total compuesto por 72,000 euros en ayudas exentas de impuestos del Gobierno y un anticipo del seguro de 72,000 euros. Otros 72,000 euros procederán del seguro obligatorio de viaje de los pasajeros.

«Sabemos que los procedimientos ordinarios y los tiempos judiciales no siempre responden a la urgencia vital de quienes han sufrido una tragedia como esta», dijo Puente, quien añadió que las víctimas no pueden permitirse esperar años para recibir ayuda.

«La incertidumbre económica no puede añadirse al dolor emocional», agregó.

Los pagos a los heridos oscilarán entre los 2,400 euros y los 84,000 euros, según Puente.

El ministro se ha visto sometido a la presión de la opinión pública desde el accidente de Adamuz y otros siniestros ocurridos esa ⁠misma semana, entre ellos la muerte de un maquinista en Cataluña y otros dos accidentes sin víctimas mortales. El principal ⁠partido de la oposición, el Partido Popular, ha exigido su dimisión.

El servicio ferroviario de cercanías catalán Rodalies también sufrió graves interrupciones la semana pasada después de que muchos conductores se negaran a trabajar por motivos de seguridad, dejando a miles de personas varadas, mientras que un fallo de software colapsó su centro de control de tráfico ferroviario el lunes.