Morena cruzó una línea peligrosa al violentar la autonomía universitaria y utilizar a las instituciones de seguridad y justicia como instrumentos de persecución política en Campeche, denunció el diputado federal Rubén Moreira Valdez, al reprobar la detención injustificada y la destitución orquestada del rector de la Universidad Autónoma de Campeche.

Durante el programa Con Peras, Manzanas y Naranjas, el coordinador parlamentario del PRI señaló que el conflicto se detonó luego de que el rector José Alberto Abud Flores negara el ingreso a Morena al campus universitario para realizar actos de proselitismo político, en defensa de la autonomía universitaria, lo que desató una represalia directa desde el poder estatal.

El legislador priista recordó que Abud Flores es un opositor abierto de la gobernadora Layda Sansores, un férreo defensor de la independencia académica y aspiraba a una posible reelección.

“Estamos hablando de un académico de 73 años, con dos doctorados —uno de ellos cursado en Inglaterra—, miembro de la Academia Nacional de Historiadores, dos veces rector, con una trayectoria nacional e internacional. Pretender convertirlo de un momento a otro en delincuente es simplemente inverosímil”, afirmó.

Rubén Moreira calificó la detención como arbitraria, injustificada y plagada de irregularidades, al señalar que la versión oficial se modificó de manera contradictoria, primero aludiendo a un vehículo presuntamente vinculado con armas y posteriormente a la supuesta localización de sustancias ilícitas.

Subrayó que este caso confirma un patrón autoritario en Campeche: leyes para amedrentar periodistas, persecución a comunicadores, detenciones de ciudadanos que protestan, juicios por “daño moral” para silenciar críticas y ahora la intervención directa contra una universidad pública.

“Por eso Campeche se ha convertido en un laboratorio del autoritarismo. Aquí se mide hasta dónde se puede abusar del poder sin consecuencias. Morena no gobierna, impone; no persuade, reprime; avanza hacia una dictadura”, sostuvo.

A su vez, el abogado Miguel Ángel Sulub explicó que la actuación policial violó de manera flagrante la cadena de custodia, al no asegurar correctamente el vehículo ni preservar las supuestas evidencias. “Los propios policías manipularon el automóvil y los objetos que después presentaron como prueba. El procedimiento está completamente viciado”, señaló.

Para Mario Di Costanzo, los hechos constituyen “un golpe de Estado al rector” y una violación abierta a la vida universitaria, por lo que exigió la reposición íntegra del proceso y una reacción nacional ante el atropello.

Por su parte, Julián Proa advirtió que mientras el gobierno persigue a académicos, periodistas y ciudadanos, Campeche se hunde económicamente. Señaló que el estado registra una caída del 8.3 por ciento en el empleo formal, la peor del país, derivada de la dependencia petrolera, la caída de la producción de Pemex, el fin de los empleos temporales del Tren Maya, la falta de inversión privada y la incertidumbre jurídica provocada por decisiones autoritarias.

“Cuando se gobierna con miedo, se persigue a los opositores y se pisotea la autonomía universitaria, no hay inversión, no hay empleos y se empobrece a la gente. Campeche es la advertencia de lo que Morena quiere para México y que no debe pasar”, concluyó Rubén Moreira.