Por Víctor Barrera

En los últimos días el peso mexicano a logrado estar por debajo de los 18 pesos por dólar algo que para muchos resulta altamente positivo, lo cual es, pero cuando se intenta establecer la fortaleza de nuestra economía al tipo de cambio, es aquí donde debe manifestarse que esto no puede ser posible.

Desde hace más de 35 años que se estableció la libre flotación de nuestra moneda, por lo que es el mercado quine motiva el nivel del valor de nuestra monedad. En estos momentos donde la debilidad del dólar, derivado de las acciones geopolíticas, se hace presente no es sinónimo de que nuestra economía nacional vaya en crecimiento y así lo demuestra la información que otorga el Inegi y que constata su estancamiento.

Pero a esto deberemos sumar los diferentes problemas que persisten en el país y que mantiene una situación difícil para que los empresarios se animen a invertir. Como lo diera a conocer recientemente la confederación Patronal de México (Coparmex) que arrojaron resultados que deberá tomar en cuenta el gobierno federal.

Estos datos indican que una parte importante de las personas que generan empleos no ven las condiciones adecuadas para seguir invirtiendo, por lo que deberemos esperar por lo menos otros cuatro o cinco meses para que, con las políticas públicas, se puedan erradicar los temores de los empresarios mexicanos e inviertan para generar empleos y riqueza.

Es importante que el gobierno federal entienda que el mercado interno no solo puede moverse con base a las transferencias directas que hace a una parte de la población, sino que debe fortalecer y reactivar a los sectores productivos para que se genere mayor producción, que permita al mercado interno activarse todo el año y no solo bimestralmente como hasta ahora lo hace

La noticia de que se permitirá a la principal empresa industrializadora de harinera a construir obras para generar electricidad es importante, pero no solo debe quedar en una empresa porque la dueña es la asesora económica de la presidencia, Sino que se debe abrir para todos con el objetivo de que en el corto plazo la energía eléctrica sea la suficiente para detonar más zonas productivas en el país. Para bastecer de esta energía a centros escolares, que aún carecen de esta.

Hemos dicho en varias ocasiones que el Plan México, en el papel se ve muy bien, el problema es que en el momento de asignar recursos para que este plan empiece a funcionar. Estos recursos se quedan cortos y dan como resultado que este Plan solamente se siga viendo como una promesa y no como un verdadero motor que empuje al crecimiento del país, más arriba de lo que hasta ahora se ha colocado.

Esperemos que los asesores de Sheinbaum dejen de cerrarse a una ideología anacrónica y observen que la globalidad significa mayor participación de la iniciativa privada para que el gobierno pueda centrarse en administrar los recursos, de buena manera, con el objetivo de que el bienestar y el mejoramiento de la calidad de vida de todos los pobladores sea real y no estén esperando programas sociales para paliar su pobreza.

vbarrera6@hotmail.com

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