El gasto en bienes de consumo realizado por las familias mexicanas creció 0.8% en octubre del año pasado, un repunte significativamente mayor que el alza de 0.3% que anticipaba en diciembre el Instituto Nacional de Geografía y Estadística (Inegi), informó este jueves el organismo.

Este avance, aunado a una base de comparación relativamente débil por el flojo cierre del indicador en el 2025, se tradujo en una notable alza interanual de 4.1%, la mayor desde marzo del 2024, cuando se observó un aumento de 6 por ciento.

En el comparativo mensual el crecimiento estuvo remolcado por el consumo de bienes importados, que creció 6.6% (20.6% anual), mientras que el gasto en servicios avanzó 0.4% y la compra de bienes nacionales cayó 0.2 por ciento.

A mediados de diciembre el Inegi estimó que el consumo privado había crecido 0.3% en octubre, de acuerdo con su Indicador Oportuno del Consumo Privado, que presenta una estimación econométrica adelantada.

Esta dinámica del consumo privado refleja resiliencia, toda vez que durante el mes diversos fundamentales del indicador solo tuvieron mejoras matizadas, o se mantuvieron sesgados a la baja.

Por ejemplo, la confianza del consumidor que mide el propio Inegi se redujo en 0.3 puntos frente a septiembre y cayó por segundo mes consecutivo, mientras que en el comparativo interanual hiló 10 meses a la baja.

En lo laboral, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENEO), también del Inegi, la ocupación creció en poco más de 655,000 plazas, sin embargo, todas fueron informales –sin prestaciones y con ingresos más bajos.

En tanto, la recepción de remesas se redujo 1.7% interanual a 5,635 millones de dólares. En pesos la caída fue incluso mayor, de 8% a poco más de 103,000 millones de dólares, debido a la apreciación del peso mexicano en el período.

Con su aumento mensual de octubre, el consumo privado hiló cinco meses de incrementos, lo que le ha valido revertir los números rojos del primer semestre del año en el acumulado.

Así, durante los primeros 10 meses del 2025 el consumo privado creció 0.4%, lo que contrasta con la caída de 7,4 por ciento en la inversión fija bruta, el otro gran componente de la demanda agregada.

Sin embargo, este avance es menor frente al crecimiento de 3.3% registrado en el lapso de enero a octubre del 2024.