Un saldo de dos personas muertas relacionadas con el narcomenudeo dejó la temporada de festivales de música electrónica en Tulum, destino turístico que el año pasado enfrentó una estrepitosa caída de ocupación hotelera relacionada por sus altos costos.  

Ambos fueron homicidios ocurridos en ataques violentos el pasado viernes, justo cuando daba inicio el festival de música electrónica Zamna, la principal atracción de la temporada de inicio de año.  

La última víctima fue un argentino que murió el domingo en el hospital IMSS Bienestar de Playa del Carmen, tras ser atacado a balazos el viernes por la tarde en el cenote Vesica, al sur de Tulum, cuando se desarrollaba un evento de música electrónica.  

Ese mismo día por la mañana fue reportada la muerte de otra persona, también atacada a balazos en el establecimiento denominado “Tehmplo”, cuando desde una noche antes un evento similar se llevaba a cabo.  

Este lunes, Raciel López Salazar, fiscal general de Quintana Roo, confirmó la muerte de la segunda víctima de nacionalidad argentina y de dos personas heridas luego del ataque armado en el cenote Vesica.  

El fiscal negó relación del ataque con el festival Zamna, que ha sido promocionado por el alcalde morenista Diego Castañón Trejo; aunque ambos decesos se encuentran ligados a los eventos satélites que se realizan alrededor de la principal atracción de la temporada.  

Sobre la muerte del argentino, explicó que se desempeñaba como guardia de seguridad del citado negocio. Por estos hechos hay dos personas detenidas.  

“El motivo de esta agresión obedece al narcomenudeo y tuvo como saldo un fallecido y dos lesionados por disputa entre dos grupos criminales. El occiso Jonathan tenía 37 años y era de nacionalidad argentina y los lesionados Adrián de Jesús de 29 años y Saul de 28 años, ambos originarios de Veracruz. Las tres víctimas trabajaban como guardias de seguridad en dicho cenote (…) No tiene nada que ver cómo se estaba manejando en redes sociales de que este homicidio fue dentro del festival de la música electrónica”(sic), explicó López Salazar en una rueda de prensa que ofreció este lunes con la Mesa de Seguridad.  

Estos eventos criminales ocurren justo cuando el próximo viernes se cumplirán nueve años del ataque armado al bar Blue Parrot en Playa del Carmen, que dejó un saldo de seis personas muertas, en el cierre del desaparecido festival de música electrónica BPM.  

Tras el ataque al Blue Parrot el 16 de abril de 2017, los festivales de música electrónica migraron a Tulum, donde las disputas entre narcomenudistas que buscan vender droga al interior de los eventos continúan.