El lanzamiento por parte de Rusia de un misil de última generación Oreshnik en Ucrania la madrugada de este viernes representa «una escalada» y es «inaceptable», coincidieron los líderes de Reino Unido, Alemania y Francia, informó una portavoz del gobierno británico.
Rusia lanzó la madrugada del viernes un ataque masivo contra Kiev que dejó al menos cuatro muertos, pocas horas después de rechazar como «militarista» un plan europeo para desplegar una fuerza multinacional en Ucrania tras un posible fin de la guerra.
Ucrania y sus aliados occidentales, que se apresuran a poner fin al conflicto cuando se acerca a los cuatro años, acordaron esta semana que Europa desplegará tropas tras un eventual alto el fuego.
Pero Moscú, que lanzó su invasión en febrero de 2022 en parte para impedir que Ucrania se uniera a la OTAN, ha rechazado repetidamente la idea de que se estacionen allí fuerzas occidentales.
«Los ataques de Rusia en curso en Ucrania, incluido el uso esta mañana de un misil balístico de alcance intermedio Oréshnik en el oeste de Ucrania, representan una escalada y son inaceptables», coincidieron el presidente francés, Emmanuel Macron, el canciller alemán, Friedrich Merz, y el primer ministro británico, Keir Starmer, según la portavoz de este último.
«Quedó claro que Rusia estaba utilizando acusaciones fabricadas para justificar el ataque», añadió la portavoz.
La fuente del gobierno británico informó de la conversación en la mañana del viernes de los tres mandatarios, tras la reunión de la Coalición de Voluntarios esta semana en París.
«Los líderes comenzaron reflexionando sobre la fuerte unidad en apoyo a Ucrania demostrada en la reunión del martes, así como sobre los buenos avances logrados respecto a próximos pasos», señaló la portavoz.
Starmer, Macron y Merz «celebraron la continua y estrecha coordinación con Estados Unidos para asegurar una paz justa y duradera para Ucrania», explicó la portavoz.
