Por Víctor Barrera
Desde el sexenio anterior hasta estos días, el gobierno mexicano se ha dedicado a otorgar a Cuba una gran cantidad de petróleo con el argumento de apoyar a esta nación. Sin embargo, también puede leerse este gesto como el apoyo a un gobierno autoritario que no quiere dejar el poder y que lleva muchos años al frente del mismo en la isla del Caribe.
Aquí se destruye lo que tanto pregonó Andrés Manuel López Obrador y lo hacen Claudia Sheinbaum, Morena y PT evitar la intervención en naciones y respetar su soberanía.
Perolo más preocupante es que se provoca un enorme boquete en las finanzas de Pemex. Los gobiernos de la 4T se oponen a ciertas acciones y las cometen, pero lo peor es que no se piensa que en la intervención que realiza Estados Unidos en Venezuela el petróleo juega un papel importante y si se hace realidad lo que pregona Donald Trump de que el nuevo gobierno de Venezuela le dejará administrar 50 millones de barriles diarios de su petróleo. Entonces México tendrá otro boquete económico.
México es el principal proveedor de petróleo a Estados Unidos y esto de alguna manera a mantenido a Pemex, pero con el huachicol que se hace de las gasolinas el boquete se incrementa y esto hace que el precio del combustible en México siga elevado, en un promedio de 24 pesos por litro.
Porque la gasolina en México es un factor importante en la recaudación fiscal y por ello el precio elevado. Si Estados Unidos administra los 50 millones de barriles diarios de petróleo de Venezuela significará que dejará de comprar esa cantidad a Pemex. Esto provocará menor ingreso para el estado mexicano y esto mermará no solo las finanzas de Pemex sino del mismo gobierno, que tendrá que estimar nuevamente sus finanzas y recortar presupuestos de algunas otras partes para hacer frente a los compromisos del 2026.
Pero también, severos recortes al presupuesto federal traerán consigo problemas en el corto plazo y por supuesto si no entra inversión en el país, los problemas se profundizarán aún más. Se incrementará la baja productividad, habrá desempleo y la informalidad se incrementará. En este momento el rubro del trabajo informal se ubica en un 54 por ciento, pero a este sector no se le cobra impuestos y si se incrementa el boque de recursos que dejan de entrar a la hacienda pública será aún más amplio.
El incremento en la tasa del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que se aplica a partir del inició de este año en productos con el argumento de proteger la salud de los mexicanos será y insuficiente para hacer frente a las necesidades del país.
Los mexicanos se tendrán que conformar con pagar el precio alto de la gasolina porque ya no hay un subsidio fiscal, algo que es positivo porque de lo contrario el boque financiero para el estado sería aún mayor.
Así que el gobierno federal deberá planear la forma de evitar que todo lo anterior suceda. El nuevo Plan de inversión que se presentará la próxima semana o las siguientes, porque tendrá que haber modificaciones por lo sucedido en Venezuela, deberá establecer no solo las condiciones financieras para atraer inversión privada, sino también las condiciones jurídicas que les permitan permanecer por un periodo largo dentro de nuestro país.
Las asociaciones público-privadas, que se presentarán deberán ser atractivas para quien desea entrar, porque seguir limitando la libre competencia y monopolizar ciertos mercados, como el energético por el Estado, que ha demostrado su incapacidad para administrar ya es inaceptable.
Se habla de la refinería de Dos Bocas, que no refina lo suficiente para proveer de gasolina al mercado interno lo que implica la importación del producto. Que en Estados Unidos se consigue a precios bajos y se coloca con precio al doble del que se compra en nuestro territorio. Es decir, se sigue cargando la mano al consumidor final.
Por tanto, es necesario mayor competitividad dentro del país que permita generación de empresas, empleos y mayor recaudación. Además de realizar una reforma fiscal que permita aumentar el padrón de contribuyentes y se evite seguir creando o aumentando impuestos.
