Durante décadas, la izquierda populista ha establecido en nuestro continente regímenes autoritarios y con nexos con el crimen organizado, como han sido los gobiernos de la Cuarta Transformación.
“Regímenes que han tergiversado el principio de no intervención para blindar con él su corrupción, su represión y violar la determinación democrática de su pueblo, en la total impunidad”, consideró la diputada federal del PAN, Paulina Rubio.
Agregó que Nicolás Maduro se encontraba gobernando de manera ilegítima, producto de un fraude electoral documentado y probado con las actas electorales de las elecciones de 2024, hoy resguardadas por el gobierno de Panamá.
“Haberse proclamado ganador de esas elecciones a pesar de haber sido derrotado por Edmundo González envío no solo a los venezolanos, sino al mundo entero, un mensaje desalentador”.
Raúl Torres Guerrero, legislador migrante del PAN, dijo que con la aprehensión de Nicolás Maduro, el mensaje cambia por completo. “Los pueblos no están solos. Los ciudadanos no están solos. Las familias no están solas”.
Además, es un mensaje poderoso en la lucha contra el crimen organizado con el que los gobiernos de izquierda han pactado para gobernar e enriquecerse producto del desarrollo, tráfico y venta de drogas.
“Así como la trata de personas y otros delitos: los gobiernos democráticos de América no permitirán la expansión del poder criminal en la región”.
Hoy, los demócratas del mundo celebramos la detención de quien encabezó un gobierno ilegítimo en Venezuela y permitió que su país fungiera como centro de operación a gran escala de cientos de cárteles latinoamericanos.
“No tenemos duda de que el camino para devolverse a Venezuela la paz y la seguridad será largo, pero exitoso”.
No tenemos duda de que las familias venezolanas podrán volver a reunirse, regresar a su tierra y abrazar a los suyos.
