Uno de los principales retos que enfrenta la Ciudad de México en materia de vivienda es la reducida disponibilidad de reservas territoriales, públicas y privadas, para su edificación, toda vez que éstas abarcan sólo 27.2 hectáreas, es decir, 0.018 por ciento de la superficie total de la capital del país, indica un diagnóstico de la Secretaría de Vivienda capitalina.

Con base en datos de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano federal, el documento señala que por sus propias dimensiones la ciudad es la entidad con la menor reserva en este rubro, lo cual contrasta con otros estados, como Jalisco o Quintana Roo, que en 2019 contaban con 9 mil 972.5 y 8 mil 500.6 hectáreas, respectivamente, para este propósito.

Una opción para hacer frente a este problema es echar mano de predios subutilizados, que en la capital, según datos del catastro, suman 8 mil 624, “una cantidad significativa” que representa un potencial de reserva para la construcción de vivienda social con 9 millones 579 mil 866 metros cuadrados de suelo.

Se trata, detalla, de estacionamientos y terrenos baldíos o con poca superficie de construcción, que en su mayoría se encuentran en las alcaldías Álvaro Obregón, con 2 mil 305; Benito Juárez, mil 454 terrenos; Cuajimalpa, 956; Azcapotzalco, 876, e Iztacalco, 627. En el otro extremo están Xochimilco, con 90 predios subutilizados; Venustiano Carranza, 119, y Tlalpan, 127.

El diagnóstico presentado al Congreso capitalino como parte del primer Informe de labores de la secretaría, destaca también que en las pasadas dos décadas la vivienda creció a un ritmo estimado de 31 mil 250 unidades por año, principalmente en las alcaldías que se ubican en la parte central, con un precio promedio de 7 millones de pesos para las casas y de 3.6 millones los departamentos.

Sin embargo, en las alcaldías Benito Juárez, Coyoacán, Cuauhtémoc y Miguel Hidalgo los costos de las primeras superan la media, al rebasar los 10 millones de pesos, mientras los segundos, las demarcaciones con los precios más altos son La Magdalena Contreras, Tlalpan y Álvaro Obregón, donde superan los 5 millones.

Por otro lado, a pesar de que el número total de viviendas ha aumentado en décadas recientes, el número de éstas que se encuentran deshabitadas se mantiene en niveles similares debido al aumento en los precios de renta y venta.

Según los datos del más reciente censo del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, de las 2 millones 348 mil 889 viviendas contabilizadas en el año 2000, se incrementó a 3 millones 36 mil 239 en 2020, es decir, casi 30 por ciento por más. Sin embargo, aquellas con estatus de deshabitadas pasaron de 194 mil 154 a 207 mil 26 en el mismo periodo, lo que representa un aumento de 6.6, al tiempo que las de uso temporal o de renta breve crecieron 224.6 por ciento, ya que de 22 mil 122 unidades suman 71 mil 780, destaca el documento.