Las compañías automotrices chinas están avanzando rápidamente en la velocidad para cargar baterías para vehículos eléctricos, lo que según expertos parece mostrar la primacía del gigante asiático en ese sector.
Geely Auto presentó tecnología el miércoles que puede cargar la batería de un vehículo eléctrico del 10% al 70% en apenas 4.5 minutos, un salto que analistas calificaron como un avance significativo para el grupo automotriz chino.
Geely se suma a las filas de BYD, que el año pasado superó a Tesla como el mayor fabricante de vehículos eléctricos del mundo, así como de CATL, el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos; ambas compañías presentaron este año carga ultrarrápida para vehículos eléctricos de alrededor de cinco minutos.
En comparación, algunos de los vehículos eléctricos de carga más rápida disponibles actualmente en Estados Unidos pueden tardar aproximadamente 20 minutos, señalaron analistas.
“China está muy, muy, muy por delante en términos de múltiples actores involucrados en la competencia de carga”, declaró Lei Xing, analista independiente de la industria automotriz china radicado en Amherst, Massachusetts.
Los fabricantes de automóviles chinos buscan eliminar la barrera para la adopción de vehículos eléctricos —la ansiedad por la autonomía— al reducir la brecha entre la carga de un vehículo eléctrico y la de vehículos a gasolina que es de unos cinco minutos, explicó Stephen Chan, analista de S&P Global Ratings.
En un evento el miércoles, Geely Auto anunció su nuevo sistema, que puede cargar un vehículo eléctrico del 10% al 70% en 4,5 minutos, y del 10% al 97% en apenas 8 minutos y 40 segundos.
BYD lanzó en marzo una nueva generación de su batería para vehículos eléctricos “blade”, que, según indicó, puede cargar un vehículo eléctrico del 10% al 70% en 5 minutos, y del 10% al 97% en 9 minutos. En abril, CATL presentó tecnología que puede cargar un vehículo eléctrico del 10% al 80% en 3 minutos y 44 segundos, y del 10% al 98% en 6 minutos y 27 segundos.
Pese a los avances, expertos advirtieron que existen otros obstáculos.
“El verdadero desafío es si la batería puede aceptar ese nivel de corriente de forma rápida y repetida sin sobrecalentarse, sin una degradación excesiva o sin cuellos de botella internos”, indicó Chris Liu, analista sénior de Omdia, un grupo de investigación y asesoría tecnológica con sede en Shanghái.
Con más de 100 marcas nacionales de automóviles de pasajeros, los fabricantes chinos afrontan una competencia feroz. Las ventas internas de autos han caído durante meses en China, mientras los fabricantes exportan más vehículos al extranjero. Enfocarse en avances tecnológicos como la carga ultrarrápida es una forma de diferenciarse e intentar mejorar las ventas.
Pero el éxito dependerá de factores que incluyen la escala de la red de carga de las empresas.
Por un lado, la mayoría de las estaciones públicas de carga de China todavía operan por debajo de 1 megavatio, mientras que las tecnologías de carga ultrarrápida de Geely, BYD y CATL dependen de una mayor potencia de carga para alcanzar todo su potencial, señaló Chan, de S&P. Eso significa que la expansión de las redes o las actualizaciones de la red eléctrica seguirán siendo obstáculos para la adopción a gran escala.
Algunos en la industria ya están dando pasos ambiciosos. BYD, por ejemplo, apunta a llegar a 20.000 estaciones de carga superrápida para finales de este año, seguidas de 30.000 más en 2027 y 40.000 en 2028, lo que elevaría el total a 90.000 estaciones para entonces, según un análisis de Deutsche Bank.
Otros países, incluido Estados Unidos, todavía están por detrás de China en lo que respecta a la carga ultrarrápida de vehículos eléctricos.
En Estados Unidos, las sesiones de carga de vehículos eléctricos suelen tardar aproximadamente entre 20 y 40 minutos para cargar del 10% al 80%, según S&P, aunque modelos más nuevos de marcas como Hyundai, Kia y Porsche pueden reducir los tiempos de carga a aproximadamente entre 18 y 20 minutos en condiciones óptimas.
“En general, aunque la red de carga de baterías en Estados Unidos está creciendo a un ritmo rápido, todavía está muy por detrás de de China”, señaló Neal Ganguli, socio y director general en la práctica automotriz e industrial de la consultora AlixPartners.
Pero Ganguli también considera que Estados Unidos quizá no esté intentando igualar la “carrera de los megavatios” en la carga de vehículos eléctricos, al menos en el corto plazo, sino seguir una vía “más moderada” de mejoras.
