El Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés) informó sobre el desmantelamiento de una red de narcotráfico vinculada al Cártel de Sinaloa, que operaba en Kansas, Estados Unidos.
De acuerdo con la Fiscalía del Distrito de Kansas, el cabecilla de la organización, identificado como Euriel Talavera, de 32 años, así como otros 14 acusados, se declararon culpables de cargos penales tras una investigación conjunta de agencias federales, estatales y locales.
En diciembre de 2022, el Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés) junto con la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) y otras autoridades, comenzaron la investigación sobre una red de narcotráfico en Wichita, Kansas, conformada por ciudadanos estadunidenses e inmigrantes de México y Guatemala.
Los investigadores descubrieron una operación que distribuía fentanilo, cocaína y metanfetamina, liderada por el Cártel de Sinaloa y sus asociados, de acuerdo con el DOJ.
De acuerdo con el reporte, los narcotraficantes viajaban —de forma recurrente— de Wichita a Phoenix, Arizona, u otros lugares para recoger “grandes cantidades de droga”. Luego regresaban a Wichita para su distribución, mientras “Talavera mantenía contacto regular con miembros del cártel en México”.
Tras declararse culpable por un cargo de conspiración para distribuir fentanilo, Talavera fue sentenciado a 228 meses de prisión, es decir, 19 años.
El fiscal federal Ryan A. Kriegshauser indicó que, durante un operativo, los investigadores decomisaron 160 mil pastillas adulteradas con fentanilo. El destino del cargamento era Wichita.
“Los cárteles como el de Sinaloa no solo trafican drogas, sino que también trafican muerte en nuestras comunidades”, sostuvo Rick Sabatini, agente especial interino del Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI, por sus siglas en ingles).
Además de la sentencia de Talavera, las penas de cárcel para los integrantes de la red varían entre los 12 meses y más de 11 años.
Tres personas fueron sentenciadas a libertad condicional, mientras un hombre identificado como Richard Oral Mathie, de 60 años, permanece prófugo tras escapar antes de la sentencia.
