Tras el cierre de la Casa de Cultura Alfonso Reyes, vecinos de la colonia Vista Alegre, en la alcaldía Cuauhtémoc, se organizan ante la falta de claridad y transparencia de Alessandra Rojo de la Vega sobre los cambios que tiene previsto efectuar en el recinto que por 52 años ha mantenido actividades.
Contrario a la transparencia que promueve, en esta ocasión la alcaldesa no transmitió por sus redes sociales y tampoco emitió comunicado alguno de forma oficial. Sólo se difundió una tarjeta informativa que fue criticada por los residentes porque menciona que ha construido alianzas para “ampliar las actividades y servicios que puedan ofrecerse en la casa de cultura una vez concluidos los trabajos”.
Los usuarios temen que los salones para las actividades culturales, que de por sí son insuficientes, se reduzcan, o la galería sea transformada, como se los han advertido, en un comedor comunitario.
Hasta ayer tampoco tenían claro si la alianza que se menciona en la tarjeta es con la Fundación del Doctor Simi, a pesar de que recordaron que no es sólo un inmueble más, sino un encuentro de aprendizaje, arte, cultura y comunidad, por lo cual convocan a habitantes de colonias aledañas a que se sumen contra el cierre del inmueble.
Sin embargo, desde ayer a algunos talleristas que estaban asignados al lugar se le reubicó y otros fueron citados en recursos humanos, porque desde el jueves la casa de la cultura fue cerrada y se prohibió el ingreso de cualquier persona.
Los quejosos no descartan la movilización ni el bloqueo de vialidades, entre las que mencionan la calzada de Tlalpan, para impedir que el inmueble cambie su uso o sea aprovechado por un particular.
Recordaron que la casa es una donación que se entregó a la comunidad tras la construcción del Metro y que toda autoridad está obligada a respetar y cumplir con la ley.
