Los Ejecutivos de Finanzas descartaron que en el presupuesto económico que será presentado en breve se anticipen cambios significativos, en especial en lo que respecta a una mayor recaudación.
Los especialistas afirmaron que, al ser un año electoral, es difícil pensar en una modificación sustancial. Víctor Manuel Herrera, presidente del Comité de Estudios Económicos, señaló:
“Yo no esperaría muchos cambios más este año, porque hay una expectativa de que pudiera el gobierno tratar de aumentar los ingresos fiscales, ampliando los impuestos, pero dudo mucho que suceda este año que va a ser electoral, impuestos nuevos o incremento a los actuales, quizás vinieran hasta el año siguiente”.
El organismo recordó que este paquete se ha mantenido, como es costumbre, en hermetismo y se desconocen aún las medidas que se puedan implementar.
Entre lo que se ha señalado, aunque de manera informal, está que no se realicen mayores cambios en la Ley Aduanera, pese a las modificaciones en las reglas de comercio exterior que se han vivido en los últimos años.
El IMEF dijo que lo deseable sería avanzar en la consolidación fiscal, ya que el aumento consistente de la deuda está llevando al país a niveles que pueden comprometer el grado de inversión. Indicó que, además, se requieren políticas que impulsen el crecimiento.
Añadió que los dos temas medulares que debería incluir el paquete económico son una consolidación fiscal mucho más concreta y programas para estimular el crecimiento.
El organismo consideró que el Plan México es un buen plan macroeconómico, pero señaló que no cuenta con puntos tácticos de crecimiento ni objetivos cuantificables, por lo que no se puede medir el beneficio que ha tenido desde su implementación.
El IMEF manifestó su preocupación por la pérdida del crecimiento económico consistente que se tenía con Estados Unidos, el cual, señaló, se perdió desde 2018 y se amplió con la pandemia, cuando se registró una caída muy profunda de la que México no se ha recuperado totalmente.
Apuntó que esta situación deriva de escenarios de incertidumbre, donde la promesa de conservar la división de poderes ha quedado en duda, en el caso más reciente, con el impulso a leyes que consideran adversas.
El organismo señaló que el nuevo Poder Judicial todavía tiene que demostrar que está completamente separado del Poder Ejecutivo.
En este sentido, cuestionó declaraciones recientes sobre la posibilidad de que los amparos que se presenten por los nuevos cambios en materia de medios de comunicación no avancen.
Consideró que una determinación de ese tipo sería prematura.
