Las presuntas irregularidades en el examen de admisión a licenciatura de la UNAM confirma que este proceso enfrenta una de las mayores crisis de confianza de los últimos años y al mismo tiempo está en juego la credibilidad de un mecanismo que representa la principal puerta de acceso a la educación superior pública.

Así lo advirtió el Somos México quien exigió que una vez concluida la revisión técnica de la comisión que se activó, la UNAM haga público un informe integral que explique el alcance de las irregularidades detectadas.

Asimismo la metodología empleada para su investigación, las medidas correctivas adoptadas y las acciones que impedirán que una situación similar vuelva a repetirse.

“La legitimidad de esa revisión dependerá de que se conduzca con absoluta transparencia, rigor técnico, independencia y apego a los principios de legalidad, ética, igualdad de oportunidades y rendición de cuentas”, estableció

El partido encabezado por Guadalupe Acosta Naranjo sostuvo que la aparición de indicios de fraude mediante el uso de herramientas tecnológicas e inteligencia artificial obliga a las autoridades universitarias a actuar con firmeza, sencillamente porque las y los estudiantes que respetaron las reglas no deben cargar con las consecuencias de las fallas en los mecanismos de supervisión.

Recordó que a unos días del inicio del ciclo escolar previsto para el 10 de agosto, miles de estudiantes y sus familias permanecen en la incertidumbre, sin saber si podrán comenzar sus estudios, mientras enfrentan gastos, cambios de residencia, contratos de vivienda, traslados y decisiones personales que dependen de una respuesta institucional oportuna.

Detalló que mas de 158 mil 700 aspirantes participaron en el proceso de admisión, y tras la publicación de resultados el pasado 17 de julio, 21 mil 962 estudiantes fueron aceptados e iniciaron los preparativos para su inscripción, programada a partir del 27 de julio, ello sin contar a los estudiantes que obtuvieron su pase reglamentario.

Somos México destacó la importancia de la UNAM a nivel internacional y consideró que por ello, la respuesta a esta crisis debe estar a la altura de su historia, y el respeto de su autonomía.

En ese sentido consideró indispensable abrir un espacio permanente de diálogo con representantes estudiantiles, especialistas en evaluación educativa, expertos en tecnologías digitales y organismos de transparencia para construir un nuevo modelo de admisión que fortalezca la seguridad, la equidad y la credibilidad de los procesos de ingreso.

“La educación pública es uno de los pilares de la movilidad social y del desarrollo democrático del país, defenderla significa garantizar que cada lugar en la Universidad sea resultado exclusivo del mérito, nunca de la opacidad, la incertidumbre o la desconfianza”, recalcó