El coordinador de la bancada del PRI en la cámara de diputados, Rubén Moreira, advirte que l proyecto sobe los nuevos Lineamientos Generales para la Protección de los Derechos de las Audiencias, genera una profunda preocupacion , orque se abre la puerta a una concentración excesiva de facultades en una autoridad administrativa y afecta principios esenciales de toda democracia: la libertad de expresión, la libertad de prensa, el derecho a la información, el pluralismo y la independencia de los medios.

Agrega que “es un riesgo que la autoridad tenga margen para determinar qué contenidos pueden considerarse “falsos”, “descontextualizados” o “incorrectos”. Porque el gobierno se convierte en el gran censor y represor.

Expresó que en una democracia, el gobierno no debe convertirse en el árbitro de la verdad. La crítica, la opinión y el debate público no pueden estar sujetos al criterio de una autoridad política o administrativa.


“También preocupa que los códigos de ética de los medios de comunicación, que deben funcionar como mecanismos de autorregulación y responsabilidad profesional, sean transformados en instrumentos sujetos a supervisión y sanción estatal porque la autorregulación es una característica de las democracias maduras; sustituirla por controles gubernamentales representa un retroceso” subrayó el legislador.

El representante parlamentario afirmo que el establecimiento de mecanismos mediante los cuales una autoridad pueda revisar las decisiones de los defensores de las audiencias abre una pregunta fundamental: ¿quién terminará decidiendo qué información puede difundirse y cuál no?.

“Resulta preocupante debilitar la independencia de las defensorías de las audiencias. Estas figuras fueron creadas para servir como un puente entre ciudadanos y medios, no para convertirse en órganos subordinados a la autoridad. Eso es lo que pretende Morena”.

Moreira Valdés afirma que defender la libertad de expresión no es defender privilegios de unos cuantos; es defender el derecho de millones de mexicanos a informarse, opinar y participar en la vida pública. La democracia no se hereda: se cuida todos los días.

“La historia demuestra que las democracias se terminan cuando el poder público acumula facultades para controlar la información, limitar la crítica o definir los límites del pensamiento permitido.
México necesita medios libres. Necesita responsabilidad informativa, pero también necesita libertad para disentir. Toda la libertad posible concuyó el legislador.