La diputada federal Fuensanta Guerrero Esquivel presentó una iniciativa para adicionar el artículo 4 Ter a la Ley del Instituto Mexicano de la Juventud, en materia de evaluación obligatoria de impacto en juventudes, con el fin de que todas las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal incorporen una Cédula de Impacto en Juventudes en el diseño, modificación o evaluación de programas, políticas públicas y proyectos normativos que incidan directamente en las personas jóvenes.

En su exposición de motivos, la legisladora priista argumentó que actualmente, las dependencias y entidades de la Administración Pública Federal diseñan programas, reglas de operación y proyectos normativos bajo una lógica de generalidad que omite considerar las particularidades de la población de entre 12 y 29 años.

Por esta razón, puntualizó la reforma permitirá identificar efectos previsibles en áreas como educación, empleo, vivienda, salud física y mental, conectividad digital, cultura y participación comunitaria, garantizando además la inclusión de jóvenes indígenas, afromexicanos, rurales, estudiantes, trabajadores, personas con discapacidad y aquellos en situación de vulnerabilidad.

Además, para su elaboración deberán realizarse mecanismos de consulta presencial o digital con personas jóvenes de entre 12 y 29 años, garantizando lenguaje claro, accesibilidad e inclusión territorial para todos los jóvenes.

Fuensanta Guerrero precisó que, tratándose de personas menores de dieciocho años, la consulta deberá realizarse con salvaguardas adecuadas a su edad, desarrollo evolutivo, privacidad e interés superior de la niñez.

La iniciativa, dijo la diputada priista, establece que el Instituto Mexicano de la Juventud emitirá los lineamientos técnicos para la elaboración de la Cédula y publicará un informe anual de impacto, fortaleciendo así la rendición de cuentas y la justicia intergeneracional en el país.

“El PRI reafirma su compromiso de colocar a las juventudes en el centro de las decisiones públicas, asegurando que ninguna política gubernamental se diseñe sin considerar su voz y sus necesidades específicas”, concluyó la diputada Fuensanta Guerrero.