El sorpresivo repunte del indicador global de la actividad económica (IGAE) durante abril, cuando registró un incremento mensual de 1.4%, que con cifras revisadas estuvo dos décimas por arriba de su resultado preliminar, generó una expectativa optimista de una posible mejora en el desempeño de la economía en meses posteriores, sobre todo cuando en su comparación anual mostró un aumento de 2.5%, el más alto desde marzo del 2024. 

Sin embargo, el comportamiento secuencial del IGAE durante mayo se ubica nuevamente en terreno negativo al reportar una caída mensual de 0.3%, señal de que no hay indicios claros de una recuperación sostenida. Incluso la estimación oportuna del INEGI supone que para junio el IGAE habrá aumentado solo 0.2%, confirmando que el optimismo generado por los resultados de abril no es sostenible.  Señala el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP)

Agrega que con estos resultados se podría anticipar que el crecimiento de la actividad económica en el segundo trimestre podría ser de 2.0%, su mayor avance en los últimos nueve trimestres. Sin embargo, si la comparación se hace de manera semestral, se tiene que el crecimiento anual de la primera mitad del año sería de 1.2%, lo que sugiere que la actividad económica sigue operando con cautela. 

Manifiesta que el consumo, un importante motor del crecimiento, también refleja la prudencia de los hogares. El INEGI informó que en mayo las ventas al menudeo reportaron una caída mensual de 0.6%, después de dos meses al alza. Si bien esto significó que en términos anuales registraran un incremento de 2.4%, este fue el más bajo en los últimos diez meses. 

Por su parte, el sector servicios aumentó a una tasa mensual de solo 0.1%, aunque este no fue suficiente para evitar que este indicador se mantuviera en terreno negativo al registrar una caída anual de 2.0%, con lo que acumuló cinco meses consecutivos con variaciones anuales negativas.

Resultados más recientes sobre la evolución del consumo muestran un mayor debilitamiento. De acuerdo con el reporte de la Asociación Nacional de Tiendas de Autoservicio y Departamentales A.C.(ANTAD), durante junio sus ventas a tiendas iguales cayeron a una tasa anual en términos reales de 4.8%, en tanto que las de tiendas totales lo hicieron en 2.7%. 

Un aspecto relevante en este contexto es la evolución del mercado laboral, especialmente el formal, que ha respondido a un marginal crecimiento de la economía.  

Recientemente el IMSS dio a conocer su reporte sobre los puestos de trabajo afiliados al Instituto Mexicano del Seguro Social durante junio, en el que señala que durante el mes el total de registros de trabajadores aumentó en 61,023, lo que en términos anuales significó un aumento de 454,038 registros, que en términos relativos representa un incremento anual de 2.0%. Sin embargo, es importante tener en consideración que este aumento no responde en su totalidad a nuevos puestos de trabajo, toda vez que gran parte de ellos, poco más de la mitad ya tenían empleo y solo cubrieron el trámite de registrarse al IMSS. Excluyendo a estos trabajadores, que corresponden a los puestos asociados a plataformas digitales, el total de registros creció 1.0% anual. 

Sin duda, mejorar el bienestar de los hogares solo podrá lograrse con la creación sostenida de empleos de calidad bien remunerados. Los datos del mercado laboral reflejan la necesidad de nuevos puestos de trabajo formales que solo será atendida a través de mayores flujos de inversión que propicien el impulso de la actividad productiva. 

La debilidad de la inversión, los crecientes costos laborales y la incertidumbre internacional en torno al T-MEC limitan la ampliación del acervo de capital inhibiendo una mayor creación de empleos de calidad y, por ende, impactando en un menor ritmo de crecimiento. 

Las expectativas de crecimiento siguen siendo cautelosas y es probable que para la segunda mitad del año continúen de esa manera. El pronóstico de crecimiento del PIB conforme a la más reciente previsión de los especialistas del sector privado que reporta el Banco de México anticipa un avance de 1.1% para todo el año.