Funcionarios del gobierno de Estados Unidos instruyeron el martes a los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE por sus iniciales en inglés) que pongan fin a la mayoría de las paradas vehiculares después de que dos inmigrantes fueron abatidos a tiros en menos de una semana, informaron personas al tanto de la decisión.
El cambio en la política se produjo después de que un agente del ICE abatió a disparos el lunes a un conductor colombiano en Maine y una semana después de que otro elemento mató a tiros a un automovilista mexicano en Houston, renovando el escrutinio sobre las tácticas de aplicación de la ley de la dependencia, las cuales fueron objeto de fuertes críticas a principios de este año después de que dos estadounidenses —Alex Pretti y Renee Good— murieron a manos de agentes federales.
Además, un hombre murió el martes en Florida, durante un encuentro con agentes de inmigración. El mexicano de 28 años falleció atropellado por un camión de carga mientras huía de agentes federales, dijeron las autoridades.
La suspensión de las paradas vehiculares permite excepciones al ejecutar una orden de arresto penal o al colaborar con otras agencias, según una persona que habló el martes bajo condición de anonimato a cambio de discutir operaciones sensibles.
Matthew Felling, portavoz del senador por Maine Angus King, dijo que el Departamento de Seguridad Interior (DHS por sus iniciales en inglés) también le informó a la oficina del senador que el ICE suspendería las detenciones de tráfico.
Cientos de personas se manifestaron el martes en Maine después de que Johan Sebastián Durán Guerrero, un ciudadano colombiano de 25 años, fue abatido por un agente de inmigración el día anterior.
El Departamento de Seguridad Interior indicó el lunes que un agente, «temiendo por la seguridad pública», mató a tiros a Durán Guerrero mientras los agentes vigilaban la vivienda de una persona que se cree que vivía sin autorización legal en el país y sobre la cual pesaba una orden final de expulsión. El DHS señaló en la red social X que, cuando el ICE intentó detener un automóvil que salía de la vivienda, la persona al volante intentó huir y el agente disparó.
King había descrito el incidente de otra forma, señalando que el secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, le dijo que el agente abrió fuego después de que el hombre intentó usar su vehículo como arma. King indicó que Mullin también le comentó que los agentes intentaban ejecutar una orden de arresto, pero no contra el hombre que recibió los disparos.
El DHS, que supervisa al ICE, no respondió a un correo electrónico en busca de mayor claridad sobre las circunstancias del tiroteo.
En una mordaz publicación en X, el presidente saliente de Colombia, Gustavo Petro, calificó el tiroteo como un asesinato selectivo «a manos del gobierno de Estados Unidos».
Petro, quien ha discutido abiertamente con el presidente estadounidense Donald Trump, instó a Trump a dar una explicación y acusó a los agentes del ICE de tratar a Durán como «un ser inferior y sin derechos».
El tiroteo también desató indignación en Maine, donde cientos de manifestantes se reunieron el martes fuera de un centro de detención del ICE en Scarborough, a poca distancia entre Biddeford y Portland.
«Estas personas son asesinos y deben irse de nuestro estado ahora», declaró el organizador Todd Chretien.
La delegación legislativa de Maine exigió el martes una «investigación integral, transparente y expedita».
La muerte de Durán Guerrero representa al menos la novena ocasión en que agentes del ICE utilizan fuerza letal desde que Trump inició su ofensiva migratoria el año pasado.
Fotografías mostraban impactos de bala en el parabrisas del automóvil de Durán Guerrero, pero los agentes involucrados en el tiroteo no portaban cámaras corporales, lo que deja abiertas muchas incógnitas, como a qué distancia estaba el agente del vehículo al momento de los disparos, si los agentes le marcaron el alto y por qué el ICE cree que puso a la población en riesgo.
«Siempre estamos evaluando nuestros procedimientos para mantener a nuestros agentes seguros y a los criminales fuera de nuestras calles. No divulgaremos ni discutiremos tácticas de las fuerzas del orden», indicó un portavoz del ICE en un comunicado.
El zar fronterizo de la Casa Blanca, Tom Homan, dijo el martes que la investigación debe seguir su curso.
«Si los agentes actuaron de manera inapropiada o ilegal, rendirán cuentas», dijo.
La fiscalía general de Maine, que investiga el caso en conjunto con agencias federales, indicó que las declaraciones iniciales dejan entrever que el conductor intentaba huir en dirección al agente, cuyo nombre no ha sido revelado y que fue puesto en licencia.
La otra senadora de Maine, la republicana Susan Collins, dijo que Mullin le informó que la Oficina del Inspector General del Departamento de Seguridad Nacional investiga el caso en cooperación con el FBI.
Los demócratas, que buscan desbancar a Collins en las elecciones de noviembre, intentaron vincularla con los métodos del ICE, los cuales han sido objeto de críticas y burlas. Collins señaló posteriormente en un comunicado que, aunque el ICE necesita mejorar, eliminar a la agencia volvería menos seguro al país.
Durante una vigilia el martes por la noche en Lewiston, la secretaria de Gobierno de Maine, Shenna Bellows, quien compite por el escaño de Collins, se refirió a los agentes del ICE involucrados en el tiroteo como «matones».
«Esa agencia no sirve y necesitamos volver a la época en la que el estado de derecho nos unía a todos, independientemente de cualquier aspecto político», dijo a la multitud.Según vecinos y registros públicos, Guerrero vivía en un apartamento ubicado a unos 45 metros (150 pies) del lugar en donde su automóvil se detuvo afuera de un edificio residencial, frente a una casa de empeño y una lavandería.
Un video de una cámara de seguridad de un negocio cercano, al que The Associated Press tuvo acceso, muestra un automóvil blanco acercándose lentamente a una intersección antes de dar varias vueltas. Una camioneta policial le bloquea el paso y dos agentes abren la puerta del conductor y sacan a rastras un cuerpo inerte.
No queda claro en el video cuándo se efectuaron los disparos.
Daniel Boucher contó que escuchó un sonido de «pop, pop, pop» y corrió hacia la intersección.
El conductor «tenía la cara ensangrentada. Tenía la cabeza ensangrentada», relató Boucher. «Escuché claramente a la víctima decir: ‘Intenté detenerme'».
Boucher señaló que el agente que le disparó a Durán Guerrero se acercó a él.
«Me miró y me dijo: ‘Intentó atropellarme’, o algo por el estilo», contó Boucher. «No recuerdo sus palabras exactas».
A Durán Guerrero le sobreviven su esposa y su hija pequeña.
Dos grupos activistas —Maine Immigrants’ Rights Coalition y Presente!— afirmaron que Durán Guerrero tenía autorización para trabajar en Estados Unidos.
Los vecinos dicen que Durán Guerrero era un rostro amistoso y familiar aunque rara vez conversaban porque no parecía hablar inglés.
Claudia Morton, quien solía saludar a menudo a Durán Guerrero, estaba desconsolada.
«El mundo entero debería estar llorando», sostuvo.
Decenas de familiares y vecinos de Durán Guerrero se reunieron el martes en Bucaramanga, su ciudad natal en el noreste de Colombia, para recordarlo. Se detuvieron frente a la casa de sus padres, sosteniendo velas alrededor de una mesa donde descansaba su fotografía junto a una estatua de la Virgen María.
