La Comunidad Indígena Nahua de Santa María Ostula, fue objeto de un nuevo ataque por integrantes del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), en donde un trabajador del ayuntamiento de Aquila resultó gravemente herido, pese a ello, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla, negó que hubiera registros de la agresión.
La comunidad denunció que el ataque fue a la encargatura de la Mina de La Providencia al filo de las 19:00 horas del 4 de julio. Un grupo armado irrumpió en la localidad y disparó contra un comunero que también se desempeña como trabajador del Ayuntamiento quien realizaba trabajos de fontanería.
Este lunes, Alfredo Ramírez Bedolla fue cuestionado sobre la nueva agresión a Ostula, a lo que el mandatario respondió simple y llanamente “no hay ningún reporte”. El mandatario ha mantenido una postura reacia a reconocer las agresiones a la comunidad, e incluso ha pretendido justificarlas criminalizando a su guardia comunal, señalándola de pertenecer a grupos de la delincuencia organizada.
Frente al ataque de domingo, Ostula informó a través de un comunicado que la agresión fue repelida por la Guardia Comunal. “Los últimos ataques y bombardeos en contra de nuestra Comunidad por parte de integrantes del CJNG ocurrieron a finales de mayo. Al respecto del reciente ataque y los anteriores, es importante informar que los sicarios de dicho cártel tienen sus bases de operación en la comunidad de Huitzontla, municipio de Chinicuila, y en diversos puntos ubicados en el municipio de Coalcomán, en el estado de Michoacán; abasteciéndose de armamento y criminales desde el vecino estado de Colima”.
En el documento, la comunidad sostiene que la presencia del CJNG en la región Costa-Sierra de Michoacán se ha fortalecido desde 2020, provocando desplazamientos forzados, asesinatos y desapariciones: “el crecimiento explosivo del cártel criminal en la región se ha dado en medio de una insuficiente actuación por parte de las instituciones encargadas de la seguridad para desarticular a los criminales y proteger a la población civil”.
Ante este escenario, Santa María Ostula reitera sus exigencias a los gobiernos federal y estatal, entre ellas, la instalación de una Base de Operaciones Interinstitucionales en la localidad de Los Parejos, municipio de Chinicuila; el desmantelamiento del CJNG; la localización con vida de sus comuneros desaparecidos; justicia por los 42 comuneros asesinados; garantías para el funcionamiento de la Guardia Comunal y el respeto a su autonomía y libre determinación.
