El primer ministro de Canadá, Mark Carney, declaró ayer que no cree que Estados Unidos esté interesado en realizar grandes cambios al acuerdo de libre comercio con Canadá y México (T-MEC), y recomendó que los países que son potencias medias no deberían competir “por el favor” de Estados Unidos.

El 1º de julio está prevista una revisión del T-MEC, la versión más reciente del acuerdo de libre comercio de América del Norte que ha entrelazado las tres economías desde principios de la década de 1990.

Las tensiones comerciales siguen latentes entre Canadá y Estados Unidos. El presidente estadunidense, Donald Trump, señaló esta semana que podría no renovar el convenio.

El primer ministro aseguró que no cree que Estados Unidos esté interesado en realizar grandes cambios al acuerdo de libre comercio con Canadá y México. “Estados Unidos ha sido claro. No quieren cambiar la arquitectura fundamental del pacto”.

Carney subrayó que el gobierno de Trump ha permitido que alrededor de 85 por ciento del comercio canadiense hacia Estados Unidos esté libre de aranceles porque está cubierto por el T-MEC. También afirmó que para cambiar de manera fundamental el acuerdo, la Casa Blanca tendría que acudir al Congreso y no quiere hacerlo. Un funcionario de Estados Unidos, que informó a los periodistas bajo condición de anonimato, dijo que Toronto ha tenido acercamientos con Washington para establecer más conversaciones sobre comercio. Trump reiteró que su país no necesita nada de su vecino del norte.

Emprende un acercamiento con Europa

Carney continuó sus esfuerzos por alejarse de Estados Unidos y alinearse con la Unión Europea (UE). Resaltó que su nación y la UE tienen una población combinada de más del doble de la de Estados Unidos, con una economía de tamaño similar y un presupuesto colectivo de defensa que duplica el de China.

“En un mundo de rivalidad entre grandes potencias, las potencias medias tienen una opción: competir por el favor o unirse para crear una tercera vía con impacto”, afirmó Carney en el Trinity College de Dublín. Agregó que las naciones más pequeñas pueden multiplicar su fuerza al asociarse con aliados.

En enero, el primer ministro canadiense hizo comentarios similares en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, en el que se convirtió en un símbolo de resistencia de las potencias medias, cuando declaró que el orden mundial basado en reglas había terminado y condenó la coerción de las grandes potencias sobre los países más pequeños.

Carney visitó ayer al taoiseach (primer ministro) de Irlanda, Micheál Martin, y al presidente francés, Emmanuel Macron, el viernes, antes de la cumbre del G-7, que comienza mañana en Francia. Carney se ha fijado como objetivo que Canadá duplique sus exportaciones fuera de Estados Unidos en la próxima década, afirmando que la guerra comercial de Trump está provocando un enfriamiento de la inversión.

En su noveno viaje a Europa desde que se convirtió en primer ministro hace 15 meses, Carney destacó que su país tiene 56 alianzas en el sector de minerales críticos en más de 10 países, principalmente en Europa. “El primer ministro Carney ha hablado con gran claridad y convicción sobre el deseo de Canadá de profundizar su compromiso con Europa. Irlanda acoge cálidamente y sin reservas esa ambición, y haremos lo que podamos para fortalecer las relaciones entre la Unión Europea y Canadá durante nuestra próxima presidencia”, afirmó Martin. Irlanda asumirá la presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea a partir de julio.