La situación geopolítica actual ha colocado a México en una posición atractiva para la inversión extranjera, lo que podría traducirse en el crecimiento económico, la creación de nuevos empleos y el desarrollo tecnológico del país. Sin embargo, nubes de tormenta amenazan el horizonte.

En un panorama global dominado por la incertidumbre, las primeras rondas de negociación para la revisión del T-MEC en México —que la Secretaría de Economía calificó con “saldo positivo”— y la firma del Acuerdo Modernizado entre México y la Unión Europea (UE), el pasado 22 de mayo han contribuido a mandar un mensaje de que el país continúa abierto a la cooperación internacional y al comercio.

El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) resaltó que el acuerdo México-UE es la actualización más ambiciosa de la relación en 25 años y documentó que entre 2015 y 2024 los países de la Unión Europea invirtieron 88.7 mil millones de dólares en México. Europa es el tercer socio comercial de México y su segundo mayor mercado de exportación, con España y Alemania a la cabeza en inversiones en el país.

Para discutir las oportunidades y los retos frente a este contexto, más de 500 empresarios líderes y políticos de toda Iberoamérica se reunieron entre el 25 y el 27 de mayo en los salones del Hotel Presidente Intercontinental en Polanco, corazón de los negocios en la Ciudad de México, para participar en el IX Congreso Iberoamericano del Consejo Empresarial Alianza por Iberoamérica (CEAPI).

Los participantes coincidieron en que esta red de acuerdos comerciales permite consolidar la posición ventajosa de México como el aliado más importante de Estados Unidos, y al mismo tiempo, como la puerta de entrada a más de 50 países en Europa y América Latina.

Sin embargo, destacaron que, para atraer y mantener las inversiones, es vital fortalecer la infraestructura y la seguridad tanto física como digital, ya que son pilares para el desarrollo económico.

Durante la inauguración, Roberto Velasco Álvarez, canciller de México, afirmó que el acuerdo con la UE le da a México “acceso preferencial a un mercado de 450 millones de personas, tiene el objetivo de desgravar el 94% de nuestro comercio y va a permitir que sigan creciendo las inversiones europeas en México”.

Pese a que el Banco de México redujo las expectativas de crecimiento de 1.6% a 1.1% para este año, Velasco destacó la estabilidad de la economía mexicana, debido a varios factores como la fortaleza de la moneda, el acceso a distintos mercados, la estabilidad de la deuda respecto al Producto Interno Bruto (PIB) y sobre todo “el acceso a uno de los mercados internos más grandes del mundo”.

Durante el panel “Infraestructuras, seguridad y finanzas: claves para generar confianza y atraer inversión”, Rocío Muñoz Cano, vicepresidenta de Grupo INDI, empresa mexicana líder en construcción, destacó que la infraestructura de logística, agua y energía es una necesidad para México, no una “oportunidad”.

“En caso de no resolverse, se vuelve un freno para el crecimiento y el desarrollo del país en todos los sentidos”, enfatizó, respecto a las problemáticas, que no solo afectan a los negocios, sino que son fallas estructurales con consecuencias para todos los mexicanos.

De acuerdo con la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es recomendable que los países inviertan entre el 4% y 5% del PIB en infraestructura, pero en México y en otros países de Latinoamérica este porcentaje se ubica alrededor del 3%, indicó.

“Mientras no logremos dar este apoyo y este mantenimiento a las redes de infraestructura en todos los sentidos, va a ser muy difícil, porque es la base para la continuidad del desarrollo», sostuvo.

Por su parte, Stefan Konrad, director general de Verisure Latinoamérica, empresa española especializada en sistemas de seguridad monitoreados para hogares y negocios, con millones de clientes en la región, afirmó que la seguridad es un derecho para todos, pero también una condición material indispensable para el progreso.

Destacó que es un gran desafío para todos los países de la región, en los que la penetración de la seguridad está en torno al 2%, en comparación con el 14% en Estados Unidos, lo que indica un gran margen de crecimiento.

Mencionó también la necesidad de trabajar en desarrollar el talento, el uso de la tecnología y un marco regulatorio en el sector que permita la colaboración público-privada, lo que haría posible compartir datos en tiempo real e imágenes con las fuerzas del Estado. Sin embargo, no se refirió a sus posibles implicaciones, como la hipervigilancia.

Konrad consideró la inteligencia artificial (IA) como una herramienta para hacer más eficientes las labores de seguridad, aunque “siempre con el factor humano como determinante en las decisiones críticas”.

Felipe García, CEO Banco Santander México, consideró que en México “vamos a acabar con mejores términos comerciales que el resto de los países con los que competimos”.

El director general de Santander sostuvo que el sistema financiero mexicano es muy robusto y cuenta con un sistema de fondo de pensiones con vastos recursos, cuyos ahorros crecen a una velocidad superior de la que se crean proyectos, lo que prueba que hay liquidez, tanto en el sistema como en los inversores extranjeros.

No obstante, sentenció que para generar confianza es de carácter fundamental contar con certeza jurídica: “Necesitamos claridad en las reglas, que sean las mismas para todos y que sepamos que se respetan”.

El sector empresarial ha manifestado en diversas ocasiones su preocupación por la falta de certidumbre jurídica tras la reforma judicial del 2024.

Otra decisión que generó alarma ocurrió en abril del 2026, cuando la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) aprobó a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) bloquear cuentas bancarias sin previa autorización judicial y sin la necesidad de que exista una petición de algún organismo internacional.

Estas determinaciones han frenado la inversión doméstica, en la que las inversiones nuevas sólo representan un 7.2%, en comparación con las extranjeras, que aumentaron un 10.4% en comparación con el primer trimestre del 2025.

La semana pasada, los empresarios Carlos Slim Helú y Arturo Elías Ayub sostuvieron una reunión privada con el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Morales. Posteriormente, Slim, el hombre más rico de México, anunció una inversión de cinco mil millones de dólares en México para 2026.