El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insitió este domingo al tribunal que ha paralizado su Salón de Baile de la Casa Blanca que apruebe la construcción inmediata del monumental proyecto para que no se repitan incidentes como el atentado fallido de esta pasada noche en la Cena de Corresponsales, que obligó a la evacuación del mandatario, su mujer y primera dama Melania y de todo su gabinete presente en el evento.
«Este evento jamás habría ocurrido con el salón de baile, militar y de alto secreto, que ahora mismo se está construyendo en la Casa Blanca», manifestó el presidente en un mensaje publicado en su plataforma Truth Social.
El Salón de Baile de Estado de la Casa Blanca es uno de los proyectos más ansiados de Trump, que pretende inaugurar antes del final de su segundo mandato, en 2029, a un coste estimado de entre 170 y 350 millones de dólares, según estimaciones de la propia Administración Trump, que han variado con el paso del tiempo.
Trump concibe la estructura como una especie de sala de recepción acorazada de 8 mil 200 metros cuadrados cuyo coste será asumido por mecenas del presidente, como la adinerada familia Adelson, y grandes tecnológicas como Google o Amazon.
El problema es que el juez de distrito federal Richard Leon volvió a frenar su construcción hace semana y media, y acusó a la Administración de intentar regatear los dictámenes que había emitido previamente en contra del proyecto.
El juez, en su sentencia, admite a trámite una demanda del Fideicomiso Nacional al entender que «ninguna ley se acerca siquiera a otorgar al presidente la autoridad que este afirma poseer».
Trump, en respuesta este domingo, ha tachado la demanda de «ridícula»: «La ha puesto una mujer que paseaba a su perro», ha criticado en referencia a la historiadora de la Arquitectura Alison K. Hoagland, quien se encuentra en el centro de la demanda.
Trump ha exigido que su «hermoso» salón de baile sea construido «urgentemente» porque contará «con todas las medidas de seguridad del más alto nivel y se encontrará dentro del recinto del edificio más seguro del mundo: la Casa Blanca», tal y como piden, ha asegurado, «el Ejército, el Servicio Secreto y la Policía».
