El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, reiteró el absoluto y total respaldo de su partido a la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos, “ante los señalamientos y ataques políticos que han surgido tras el operativo en el que se desmanteló uno de los narcolaboratorios más grandes del país”.
En un comunicado, Romero Herrera subrayó que el eje de la discusión pública debería centrarse en el resultado del operativo, que representó un golpe contundente a la estructura del crimen organizado, y no en la construcción de conflictos políticos.
“En Chihuahua se combate al crimen organizado, no se negocia con él. Maru Campos ha demostrado carácter, decisión y compromiso para enfrentar a los cárteles”, afirmó.
El dirigente panista lamentó que en lugar de reconocer este resultado el gobierno federal optó por desviar la atención y politizar el tema, generando un conflicto entre niveles de gobierno sin contar con una investigación concluida.
Además, señaló que, en caso de existir presencia de agentes extranjeros, corresponde a la Federación autorizar, supervisar y explicar los términos de su participación, conforme al marco legal vigente.
“Si no sabían, es una falla grave de coordinación; y si sí sabían, deben explicar bajo qué condiciones se permitió. En ambos casos, la responsabilidad recae en el gobierno federal”, sostuvo.
Jorge Romero destacó la disposición de la gobernadora Campos para colaborar, esclarecer los hechos y fortalecer la coordinación institucional, tras reiterar que continuará enfrentando al crimen organizado con firmeza.
El dirigente nacional del PAN advirtió que no se puede permitir que resultados concretos en materia de seguridad sean utilizados para golpeteo político.
“Hoy la pregunta es clara: ¿se está del lado de quienes combaten al crimen o de quienes prefieren atacarlos cuando ese combate da resultados?”, concluyó.
