Las mujeres experimentan mayor pobreza de tiempo, ya que las tareas de cuidado recaen todavía de manera desproporcionada en ellas, dejándolas prácticamente sin oportunidad de contar con periodos para sí mismas, refiere el análisis Hacia la corresponsabilidad social: el papel estratégico de las universidades en la organización del cuidado en México.
El estudio subraya datos de ONU Mujeres que indican que 36.5 por ciento de la población padece pobreza de tiempo por diferentes razones, situación que es significativamente más alta entre las mujeres, con 62.9 por ciento en comparación con los hombres (7.1 por ciento).
Por ello, plantea el documento, “es prioritario avanzar hacia un modelo de corresponsabilidad social del cuidado en el cual el Estado, el sector privado, las comunidades y las familias, junto con otros agentes clave, como las universidades, asuman de manera equitativa la responsabilidad de garantizar este derecho fundamental”. Esto implica “desarrollar políticas públicas integrales, inversión en infraestructura y servicios de cuidado accesibles y de calidad, así como la promoción de un cambio cultural que valore y redistribuya el trabajo de cuidados de manera justa.”
Este tipo de pobreza impide a las personas tener tiempo para descansar, cuidar su salud, divertirse, ejercitarse e incluso priva de periodos de ocio. Además de las labores de cuidado y del trabajo doméstico, las largas jornadas laborales inciden en dicha carencia.
El análisis, del Centro de Estudios Críticos de Género (Cecrige) de la Universidad Iberoamericana, advierte que si el cuidado se considera sólo un problema personal y familiar se refuerzan las desigualdades del sistema patriarcal y capitalista, perpetuando la opresión y subordinación de las mujeres.
Añade que en México las políticas de cuidado todavía aplican un “enfoque asistencialista, familista y feminizador, sin garantizar una cobertura integral y equitativa” tanto para quienes necesitan cuidados como para quienes los otorgan.
“Las mujeres dedican mayor tiempo y esfuerzo a deberes como alimentación (80.6 por ciento) y limpieza, así como cuidado de la ropa y el calzado (77.8 por ciento). En contraste, los hombres participan en actividades con menor carga de trabajo físico y mental, como las compras y la administración del hogar (42.1 por ciento), así como en ayuda a otros hogares y trabajo voluntario (36.4 por ciento), según cifras del Inegi (2023).”
La Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados (2022) indica que alrededor de 31 millones de mayores de 15 años en México proveen algún tipo de cuidados en el hogar; de estos cuidadores, 75.1 por ciento son mujeres y 24.9 por ciento, hombres.
El análisis subraya que el cuidado tiene relación directa con los Objetivos de Desarollo Sostenible, en particular con los aspectos de igualdad de género, reducción de desigualdades, así como trabajo decente y crecimiento económico.
