La historia del arbitraje mexicano suma un capítulo inédito. Katia Itzel García Mendoza fue designada por la FIFA como parte del grupo de 52 árbitros que participarán en la Copa Mundial de 2026, convirtiéndose en la primera árbitra central mexicana en dirigir en un Mundial varonil.
El nombramiento no solo marca un hito a nivel nacional, también la coloca entre un grupo muy reducido a nivel global, ya que será la cuarta mujer en la historia en desempeñarse como jueza central en una Copa del Mundo masculina, siguiendo los pasos de Stéphanie Frappart, Salima Mukasanga y Yoshimi Yamashita, quienes participaron en Qatar 2022.
Originaria de la Ciudad de México, García Mendoza tiene una formación académica poco común en el deporte de alto rendimiento. Es egresada de la licenciatura en Ciencia Política y Administración Pública de la Universidad Nacional Autónoma de México y también cursó estudios en la Facultad de Derecho.
Su carrera en el arbitraje comenzó en 2015 en el ámbito amateur y, apenas un año después, dio el salto al sector profesional. Desde entonces, su trayectoria ha sido constante, ya que ha pasado por circuitos como la Liga TDP, Liga Premier, categorías inferiores de la Liga MX, Liga MX Femenil y Liga de Expansión.
En el plano internacional, su experiencia incluye torneos de Concacaf, la SheBelieves Cup y la Copa Mundial Femenina Sub-17, donde incluso dirigió la final. También fue parte del Mundial Femenino de Australia-Nueva Zelanda 2023.
La árbitra mexicana no solo rompe barreras de género en el futbol, también refleja una evolución dentro del propio arbitraje nacional. Hace algunos años, el número de árbitras profesionales en México era reducido; hoy supera el centenar, aunque aún representa menos del 10% del total.
“Es una gran alegría, pero también una gran responsabilidad”, ha dicho sobre su designación. Para ella, su presencia en el Mundial también simboliza el camino que otras mujeres han abierto y una oportunidad para quienes vienen detrás.
Además, su inclusión consolida la presencia femenina en el arbitraje internacional, donde América ya había tenido representación, aunque principalmente como asistentes, como fue el caso de la brasileña Neuza Back y la mexicana Karen Díaz en Qatar 2022.
Su formación como politóloga y abogada ha influido directamente en su visión dentro del terreno de juego. Para García Mendoza, el arbitraje es una constante toma de decisiones, comparable con la dinámica del poder en la política.
En cada partido, donde puede recorrer más de 11 kilómetros, debe interpretar reglas, gestionar conflictos y mantener el equilibrio entre dos equipos que buscan imponerse. Una tarea que, en sus palabras, exige aplicar la normativa “de la mejor forma posible, dentro de la legalidad”.
La designación de la silbante también fue reconocida desde el ámbito político. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, felicitó públicamente a la árbitra y destacó su perfil integral.
“Es una mujer que no solamente es una extraordinaria árbitra, sino también muy completa en todos los sentidos”, expresó.
Más allá del logro deportivo, Katia Itzel García busca convertirse en una figura que cambie la percepción del arbitraje. Su objetivo es que niñas, niños y jóvenes (sin importar el género) encuentren en esta profesión una forma distinta de vivir el futbol.
Su presencia en el Mundial 2026 representa la apertura de espacios en un deporte que, durante décadas, fue dominado casi exclusivamente por hombres.
