La ministra británica de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, destacó el jueves la «urgente necesidad» de reabrir el estrecho de Ormuz, en una reunión virtual de representantes de «más de 40 países» dispuestos a movilizarse para restaurar la seguridad de esta vía marítima.
La reunión se produce bajo la presión de Estados Unidos, cuyo presidente, Donald Trump, insta a los países dependientes del transporte marítimo en el estrecho a movilizarse para desbloquearlo.
Estados Unidos «ya no estará ahí» para ayudar a los países cuyo suministro de petróleo depende del estrecho de Ormuz, declaró Donald Trump el martes.
Cooper dijo al inaugurar la reunión que la «imprudencia» de Irán al bloquear la vía marítima afecta a la «seguridad económica global».
«Contamos con más de 40 países para debatir sobre el estrecho de Ormuz, las consecuencias de su cierre, la urgente necesidad de restablecer la libertad de navegación para el transporte marítimo internacional y la firmeza de nuestra determinación de ver el estrecho reabierto», añadió la jefa de la diplomacia británica, que preside la reunión de este jueves.
El primer ministro británico, Keir Starmer, dijo el miércoles que en la reunión se evaluarán «todas las medidas diplomáticas y políticas viables» para «restablecer la libertad de navegación, garantizar la seguridad de los buques y de los marinos bloqueados y reanudar la circulación de mercancías vitales».
Desde el inicio del conflicto, desencadenado el 28 de febrero por los ataques israeloestadounidenses contra Irán, la casi paralización por parte de Teherán del estrecho de Ormuz —por donde transita normalmente una quinta parte de las exportaciones de petróleo en el mundo— ha provocado un fuerte aumento del precio de los hidrocarburos, con un impacto económico global.
«Hemos visto a Irán secuestrar una ruta marítima internacional para mantener a la economía global como rehén», señaló Cooper en sus palabras de apertura, difundidas por los medios antes de que el resto de la reunión se llevara a cabo a puerta cerrada.
La ministra británica añadió que se la reunión se centrará en la «movilización colectiva» de herramientas y presiones diplomáticas y económicas para «permitir una apertura segura» del estrecho de Ormuz.
La reunión se produce después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, instara a los países importadores de petróleo a mostrar «valor» y tomar el control del Estrecho de Ormuz.
El 19 de marzo, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Países Bajos y Japón difundieron un comunicado conjunto en el que se declaraban «dispuestos a contribuir» a los esfuerzos para garantizar la seguridad en el estrecho.
Un total de 37 países se sumaron a ese comunicado. En la lista de firmantes no figura Estados Unidos, China y la mayoría de los países de Oriente Medio. Tampoco España, pero sí Panamá y Chile, según una lista proporcionada por el gobierno británico.
Desde Seúl, el presidente francés, Emmanuel Macron, señaló este jueves que una operación militar para «liberar» el estrecho sería «poco realista».
El presidente estadounidense critica con frecuencia a Francia, Reino Unido y a la OTAN, a quienes acusa de no apoyar suficientemente al ejército estadounidense en este conflicto.
El miércoles. Trump volvió a calificar a la Alianza Atlántica de «tigre de papel», en una entrevista concedida al diario británico The Telegraph.
