El diputado federal Rubén Moreira Valdez denunció que el derrame petrolero en el Golfo de México constituye una tragedia ambiental de enormes dimensiones que el gobierno de Morena intentó minimizar, pero cuya magnitud quedó al descubierto gracias a la presión de organizaciones civiles, comunidades y grupos ambientalistas.
En el programa “Con Peras, Manzanas y Naranjas”, el legislador del PRI, acompañado por el conservacionista Ignacio Loera y el abogado Miguel Ángel Sulub, afirmó que la reacción tardía, la falta de transparencia y las contradicciones oficiales evidencian un intento de encubrimiento. “Si no fuera por la presión social, estaríamos ante un desastre oculto”, advirtió.
Rubén Moreira lamentó que la contaminación alcance niveles alarmantes, con más de 630 kilómetros de mar afectados, equivalente prácticamente a todo el corredor arrecifal del suroeste del Golfo de México. “Es como recorrer de la Ciudad de México a San Luis Potosí y ver petróleo a lo largo del camino. No es un incidente menor”, enfatizó.
Asimismo, criticó la versión oficial por su inconsistencia. Señaló que, pese a que autoridades federales han mencionado como posibles causas un buque, emanaciones naturales de chapopote y una zona en Cantarell, no han logrado determinar el origen del derrame ni identificar responsables. “Parece más un intento de justificar que de rendir cuentas”, sostuvo.
Por ello, informó que presentó en la Cámara de Diputados una solicitud de comparecencia para funcionarios de la Secretaría de Marina, la Secretaría de Medio Ambiente, Petróleos Mexicanos y la Profepa, aunque advirtió que podría ser bloqueada por la mayoría de Morena. “Se están convirtiendo en cómplices de esta tragedia”, acusó.
El coordinador parlamentario también alertó sobre el impacto social inmediato, al señalar que comunidades costeras ya enfrentan pérdidas económicas por la imposibilidad de pescar o comercializar productos del mar. En su intervención, Ignacio Loera añadió que en algunas zonas se prevé la suspensión de actividades pesqueras hasta por dos años.
El también eco-divulgador criticó los daños ambientales, a los manglares contaminados que podrían morir, afectaciones a arrecifes de coral y riesgos para especies protegidas como tortugas marinas, delfines, manatíes, bancos de ostiones y camarones.
Loera también advirtió sobre riesgos a la salud, incluyendo intoxicaciones por consumo de alimentos contaminados y afectaciones a quienes participan en labores de limpieza sin equipo adecuado. Señaló que, de más de 50 puntos contaminados, al menos la mitad están siendo atendidos principalmente por ciudadanos, sin apoyo suficiente del gobierno.
Por su parte, Miguel Sulub subrayó que este tipo de incidentes puede estar vinculado a la falta de mantenimiento en la infraestructura petrolera, lo que afecta plataformas y ductos. Recordó que durante la actual administración el presupuesto en este rubro ha disminuido aproximadamente 43 pro ciento, incrementando el riesgo de derrames.
Finalmente, Rubén Moreira alertó que el derrame continúa expandiéndose desde las costas de Campeche hacia Tamaulipas, con el riesgo de alcanzar la frontera con Estados Unidos. “Estamos ante una crisis ambiental, social y económica que exige respuestas claras, responsables identificados y acciones inmediatas. Lo que no podemos permitir es la negligencia ni el encubrimiento”, concluyó.
