Legisladores y especialistas alertaron en el Senado que el crimen organizado en México ha evolucionado hacia un esquema de “amenaza híbrida”, al combinar violencia tradicional con herramientas tecnológicas, financieras y de desinformación, lo que representa ya un desafío de seguridad nacional y regional.
Durante su participación en el foro “Amenazas híbridas: narcotráfico, terrorismo y seguridad global”, el senador del PRI, Rolando Zapata Bello, presidente de la Comisión de Inteligencia Artificial del Senado subrayó que estos fenómenos no operan en un solo frente, sino de manera simultánea en distintos ámbitos, lo que complica su contención.
Rolando Zapata, ex gobernador de Yucatán, señaló que este tipo de amenazas presenta patrones similares en la región, entre los que destacan:
• La convergencia entre cárteles, pandillas y redes internacionales
• La diversificación de economías ilícitas más allá del narcotráfico
• La debilidad institucional que permite el avance de actores no estatales
“Las amenazas híbridas no avanzan solo por su capacidad, avanzan también por nuestras debilidades”, puntualizó.
El senador priista identificó tres vulnerabilidades clave en México:
1. Fragmentación institucional en materia de seguridad
2. Desigualdad de capacidades entre estados y municipios
3. Dificultad para coordinar inteligencia, justicia y políticas públicas en tiempo real
Advirtió que mientras el crimen organizado se articula de manera integral, el Estado continúa operando de forma fragmentada, lo que reduce la efectividad de la respuesta.
Ante este panorama, Zapata Bello sostuvo que la respuesta no puede ser convencional y debe centrarse en:
• Inteligencia integrada, no dispersa
• Cooperación regional efectiva
• Fortalecimiento institucional sostenido
“Cuando el Estado llega tarde o llega dividido, los otros llegan primero y se quedan”, alertó.
