El derrame petrolero en el Golfo de México se originó por un barco aún no identificado y dos “emanaciones naturales” que han liberado cientos de toneladas de hidrocarburos en un área de más de 600 kilómetros (372 millas), anunciaron autoridades mexicanas, afectando a decenas de personas que no pueden salir a pescar en los estados de Veracruz y Tabasco.
Al despuntar el sol un puñado de pescadores del poblado costero de Salinas, en el suroeste de Veracruz, se agolparon a las orillas de la playa con la esperanza de no divisar más restos de hidrocarburos, que los han atormentado en las últimas semanas.
Aunque en un principio las manchas eran muy escasas, horas después comenzó a percibirse un fétido olor a combustible y aparecieron residuos de crudo en la playa, muy cerca de una veintena de botes pesqueros que desde hace semanas permanecen fuera del mar, a la espera de que cese la contaminación.
Las manchas de crudo no sólo se han concentrado en las playas, sino también en alta mar, según afirmó Bernardo Hernández, presidente de la Federación de Pescadores del puerto de Veracruz, quien indicó a The Associated Press que el derrame se ha extendido por varios puntos de esta región costera del suroeste del país, limitando las actividades de pesca, pues ningún pescador se atreve a lanzar sus redes al mar ante el riesgo de que se embarren de combustible.
“Es un tema complicado”, observó Hernández, quien reconoció que el derrame está afectando económicamente a los pescadores de la región. Además de sus capturas usuales, durante esta temporada se da la llamada “corrida de Cuaresma”, un fenómeno migratorio natural de peces como la sierra, el peto y el jurel en el golfo de México, el cual permite una mayor pesca previo al período de Semana Santa, en que aumenta la llegada de turistas.
Tras semanas de controversia ante la opacidad que ha rodeado el caso, finalmente el jueves las autoridades mexicanas dieron a conocer las investigaciones hasta la fecha sobre el origen del derrame, el cual se detectó desde el 2 de marzo frente a las costas del estado de Veracruz.
El incidente ocurre cinco meses después de otro derrame en Veracruz, donde fuertes lluvias e inundaciones ocasionaron la ruptura de un oleoducto y un derrame que se extendió 8 kilómetros (5 millas) por el río Pantepec.
Según reconoció el secretario de Marina, el almirante Raymundo Morales, los estudios de las imágenes satelitales e inspecciones del área permitieron determinar tres fuentes del derrame: un buque que estuvo fondeado en las costas de la ciudad portuaria de Coatzacoalcos, en el estado de Veracruz; un sitio geológico de donde emana crudo de manera natural —conocido como “chapopotera”— ubicado a 8 kilómetros de ese puerto; y otra emanación natural localizada en la Sonda de Campeche.
En conferencia de prensa, Morales dijo que todavía no se ha logrado identificar la embarcación implicada en el derrame en el golfo de México, ya que en los primeros días de marzo había 13 buques fondeados en el área. De ese grupo de embarcaciones, cuatro permanecen cerca de las costas de México y están siendo inspeccionadas, mientras que otras nueve partieron hacia aguas internacionales.
Asimismo, el secretario de Marina admitió que la fuente del derrame “sigue activa”, y que se estima que una de las fuentes principales se encuentra en las “chapopoteras naturales que están en Cantarell, en Sonda de Campeche”.
“Estas chapopoteras tienen una emanación permanente, natural. Sin embargo, ha habido un mayor flujo de contaminante en el último mes”, explicó.
Sobre las dimensiones del derrame, el funcionario informó que alcanzó un área de “poco más de 600 kilómetros”, que incluye los estados de Veracruz y Tabasco y el estado norteño de Tamaulipas, y agregó que hasta la fecha se han recolectado “430 toneladas de hidrocarburos”.
Por su parte, la secretaria del Medio Ambiente, Alicia Bárcena, informó que el derrame afectó siete áreas naturales protegidas de Veracruz y Tabasco, donde se han recolectado restos de hidrocarburos, pero insistió en que “no hemos detectado daños ambientales severos”.
Las autoridades ambientales han identificado seis especies, entre ellas tortugas marinas, aves y peces, que resultaron contaminadas con el derrame.
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas informó el miércoles en un comunicado que se han recolectado hidrocarburos en la Reserva de la Biosfera Los Tuxtlas, el Parque Nacional Sistema Arrecifal Veracruzano, el Santuario Lechuguillas, el Santuario Playas del Totonacapan, el Área de Protección de Flora y Fauna Sistema Arrecifal Lobos Tuxpan, y al sur del Santuario Playa Rancho Nuevo, en Veracruz.
Además se realizaron labores de saneamiento en la Reserva de la Biósfera Pantanos de Centla, en Tabasco.
La organización internacional Oceana, que se dedica a la protección de los océanos, dijo esta semana en un comunicado que, de acuerdo con denuncias de comunidades de la Red del Corredor Arrecifal, el derrame ocasionó la muerte de tortugas marinas, un manatí y diversas especies de peces, y afectaciones a los 17 arrecifes de coral del Corredor Arrecifal del Suroeste del golfo de México.
