La diputada Cindy Winkler Trujillo (PVEM) impulsa reforma al Código Penal Federal para aumentar la sanción e imponer de tres a cinco años de prisión y hasta quinientos días de multa, al que a sabiendas de que está enfermo de un mal venéreo u otra enfermedad grave en período infectante, ponga en peligro de contagio la salud de otro, por relaciones sexuales u otro medio transmisible.

La iniciativa plantea modificar el artículo 199 de dicho Código, el cual actualmente establece una sanción de tres días a tres años de prisión y hasta cuarenta días de multa, a quien realice dicha conducta; y la propuesta de aumentar la pena, argumenta, reforzaría la capacidad del Estado para castigar estas acciones peligrosas que afectan a terceros.

El peligro de contagio, afirma, constituye una amenaza directa a la salud y a la vida de las personas; y sancionar con tres a cinco años de prisión asegura que la pena sea proporcional al daño potencial, reconociendo la seriedad de exponer a otros a enfermedades contagiosas, ya sea de forma intencional o por negligencia grave, por lo que “las penas tienen un efecto disuasorio claro, tanto para actos intencionales como para conductas imprudentes que puedan propagar enfermedades”.

Asimismo, agrega, el rango de sanción de prisión permite al juez adaptar la pena al grado de culpa, intención y gravedad del riesgo, así como la multa hasta de 500 días, considerando factores como la capacidad económica del infractor. 

Además, se refuerza la protección de personas en situación de vulnerabilidad, como niños, adultos mayores o personas con enfermedades crónicas, quienes son más susceptibles a sufrir consecuencias graves por contagio.

El documento, turnado a la Comisión de Justicia, asegura que esta reforma incentiva el cumplimiento de normas de higiene, aislamiento y prevención, reduciendo la probabilidad de epidemias o riesgos colectivos. Al establecer sanciones más severas, se protege la salud pública, un bien jurídico colectivo, así como la vida y la integridad física de los individuos quienes pueden verse gravemente afectados por el contagio.

Apunta que la sanción combinada (prisión y multa) cumple un efecto pedagógico: enseña la importancia de la prevención sanitaria y el respeto a las normas que protegen la salud pública, especialmente durante epidemias o pandemias, fomentando una conciencia social de responsabilidad.

La tipificación con estas penas está en línea con estándares de salud pública y derechos humanos, incluyendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud sobre prevención de contagios y medidas legales para proteger a la población frente a enfermedades transmisibles, puntualiza.