Las diputadas de MC, Claudia Gabriela Salas Rodríguez y Amancay González Franco, presentaron una iniciativa para adicionar un artículo 75 Ter y un párrafo tercero al artículo 96 de la Ley General de Educación, a fin de incorporar la capacitación del personal docente en resucitación cardiopulmonar (RCP) y atención de emergencias médicas.

La propuesta estipula que el Estado promoverá las acciones específicas para que las autoridades educativas cuenten con herramientas de prevención y atención de la salud de las y los estudiantes y, en casos de emergencias médicas, capacitar y certificar al personal escolar en primeros auxilios y resucitación cardiopulmonar.

El documento, que estudiará y dictaminará la Comisión de Educación, también plantea que en los planes y programas de las instituciones de formación docente se deberá integrar la capacitación para la atención de emergencias y resucitación cardiorrespiratoria.

Se busca que niñas, niños y adolescentes tengan acceso en sus entornos escolares a medidas de respuesta inmediata ante un paro cardiorrespiratorio, que en el caso de la población infantil y adolescente puede deberse a problemas respiratorios o circulatorios, a diferencia de los adultos, donde generalmente se trata de un evento cardiaco súbito.

Refiere que las razones principales de la RCP en los sectores infantil y juvenil son insuficiencia respiratoria, obstrucción de la vía aérea por cuerpo extraño, asma grave, infecciones respiratorias agudas, choque y fallo circulatorio, deshidratación grave o anafilaxia, así como golpes severos en la cabeza o el abdomen.

También existen causas cardíacas menos comunes que las respiratorias, pero más fulminantes, como arritmias, cardiopatías congénitas, e incluso un impacto contundente en el centro del pecho llamado commotio cordis, conocido como “golpe de la muerte”.

De acuerdo con los institutos nacionales de Estadística y Geografía y de Cardiología, las enfermedades del sistema circulatorio y los accidentes, como asfixia y caídas, se encuentran entre las primeras cinco causas de muerte en menores de 15 años.

Por ello, las diputadas proponentes consideran vital que, en caso de presentarse un evento de esa naturaleza en las escuelas, se pueda atender a la brevedad, pues las probabilidades de sobrevivencia disminuyen drásticamente mientras más minutos transcurran sin intervención, pues pasados 10 minutos sin RCP el daño cerebral es irreversible o la muerte puede ser inevitable.

Indica que más de 85 por ciento de los casos de paro cardiorrespiratorio registrados en planteles escolares terminan en fallecimiento debido a que el primer respondiente carece de técnica y el equipo para intervenir antes de que lleguen los servicios médicos, y la capacitación masiva en escuelas puede ser la estrategia más efectiva para evitar esas muertes.

Explican que la aplicación de RCP por testigos presenciales, duplica o triplica las tasas de sobrevivencia; de ahí la importancia de establecer la capacitación obligatoria en técnicas de RCP y el uso de un Desfibrilador Externo Automático (DEA). “No podemos permitir que la sobrevivencia de un estudiante quede sujeta al azar o a la oportuna llegada de una ambulancia”.