El Pleno de la Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 437 votos a favor, el dictamen de la iniciativa que impulsó la diputada Leticia Barrera Maldonado para reformar el Artículo 17 de la Ley General de Alimentación Adecuada y Sostenible, con el objetivo de prohibir la venta y el consumo de bebidas energéticas en instituciones de educación básica y media superior, tanto públicas como privadas.

“Compañeras y compañeros legisladores, hoy discutimos un dictamen que coloca en el centro lo más importante: la salud y el bienestar de nuestras niñas, niños y adolescencia. No estamos hablando de un tema menor”, subrayó la legisladora del PRI desde la tribuna del Palacio de San Lázaro.

Explicó que las bebidas energéticas contienen altas concentraciones de cafeína, azúcar, taurina y otros estimulantes que pueden provocar alteraciones cardiovasculares, insomnio, ansiedad, resistencia a la insulina e incluso afectar el desarrollo neurológico de los adolescentes.

Detalló que una sola lata puede contener entre 150 y 300 miligramos de cafeína, superando en muchos casos la dosis máxima recomendada para menores de edad, que diversos especialistas sitúan en no más de 100 miligramos diarios.

La congresista indicó que organismos internacionales, incluida la Organización Mundial de la Salud, han advertido que el consumo de estas bebidas en menores representa un riesgo real para la salud física y emocional, mientras estudios académicos también han vinculado su consumo frecuente con mayor probabilidad de conductas de riesgo, especialmente cuando se combinan con alcohol, lo que incrementa el riesgo de intoxicaciones, accidentes y posibles adicciones en etapas posteriores.

Indicó que en México, el consumo de bebidas energéticas ha mostrado un crecimiento sostenido en la última década. De acuerdo con datos de organismos especializados, entre 2008 y 2018 el consumo de bebidas energizantes y deportivas aumentó alrededor de 66 por ciento. Asimismo, encuestas de la autoridad en materia de consumo señalan que 4 de cada 10 adultos las ingieren al menos una vez por semana, reflejando la amplia disponibilidad y normalización de estos productos.

La representante del tricolor puntualizó que esta medida no constituye una prohibición arbitraria, sino una acción basada en evidencia científica y en el principio del interés superior de la niñez. “Las escuelas deben ser espacios seguros, congruentes con la formación integral que buscamos para nuestras niñas y nuestras juventudes. No podemos promover hábitos saludables mientras permitimos la presencia de productos que contradicen este objetivo”, afirmó.

Recordó que México enfrenta importantes desafíos en materia de salud pública, particularmente en obesidad infantil y enfermedades crónicas asociadas a malos hábitos alimenticios, por lo que resulta congruente fortalecer el marco legal para prevenir riesgos adicionales derivados del consumo de productos altamente estimulantes.

“Legislar también es anticiparnos a los riesgos; es actuar antes de que el problema sea mayor. Es proteger el derecho a la alimentación adecuada y al desarrollo sano. Hoy debemos votar a favor de la prevención, de la salud y del futuro de México, que son nuestras niñas, niños y adolescentes”, concluyó.

El proyecto de ley de la diputada Leticia Barrera fue turnado al Senado para sus efectos constitucionales.