Las y los diputados federales del PRI afirmaron que existen muy graves violaciones al proceso parlamentario en la discusión de la reforma para establecer la jornada laboral de 40 horas semanales, cuyo análisis está previsto para la próxima semana en la Cámara de Diputados.

En conferencia de prensa, a nombre de la bancada priista, el coordinador Rubén Moreira Valdez reiteró que el PRI votará a favor en lo general de la reducción de la jornada laboral, pero no permitirá que se atropelle el procedimiento legislativo ni que se engañe a la población.

Sin embargo, el legislador señaló que en la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados existe un dictamen previamente votado en la pasada Legislatura, producto de diversos ejercicios de Parlamento Abierto, que establece una jornada de cinco días de trabajo por dos de descanso.

Ese dictamen, explicó, no ha precluido, ni el Reglamento de la Cámara establece que deba hacerlo. Por el contrario, precisó que el reglamento señala que sólo se desechan los asuntos que permanecen en comisiones al concluir la Legislatura, no aquellos que ya cuentan con dictamen y ya están en Mesa Directiva.

Moreira Valdez alertó que ahora se pretende discutir una minuta proveniente del Senado, derivada de una iniciativa presentada por la titular del Ejecutivo Federal, lo que generará una colisión entre dos instrumentos legislativos distintos.

El legislador subrayó que la propuesta que se pretende aprobar no es lo que se está pidiendo, ya que establece una jornada de seis días de trabajo por uno de descanso, intentando acomodar las 40 horas en ese esquema, lo que desvirtúa el espíritu de la reforma.

Entre los principales inconvenientes, destacó la falta de apoyos fiscales ni económicos para los empresarios, ni para micro, pequeñas, medianas o grandes empresas. Señaló que el costo de la reducción recaerá completamente en el sector productivo, cuando el gobierno podría instrumentar estímulos fiscales para facilitar la transición.

El exgobernador de Coahuila enfatizó que la gradualidad propuesta no responde a la realidad de todos los sectores, ya que hay empresas que, por su nivel de productividad y plusvalía, podrían aplicar de inmediato la reducción de la jornada, especialmente en actividades donde el desgaste laboral es alto.

México, refirió, mantiene una de las jornadas más amplias dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), mientras que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha señalado que jornadas superiores a 48 horas son injustas y dañinas para las y los trabajadores.

Cuestionó el incremento de las horas extra de nueve a doce, porque, dijo, lo que parece ser un beneficio podría llevar a jornadas de hasta 52 horas semanales, desvirtuando el objetivo de reducir el tiempo de trabajo y afectando el bienestar de las familias y la calidad de vida del trabajador.

Asimismo, Moreira Valdez informó que el Grupo Parlamentario del PRI presentará dos tipos de intervenciones: una para dejar constancia de las irregularidades en el trámite legislativo y defender la validez del dictamen existente en la Cámara, y otra para presentar reservas que incluyan apoyos fiscales a empresarios y mecanismos reales de protección a los derechos laborales, evitando simulaciones.

“Vamos a votar a favor en lo general, pero no vamos a permitir que se venda un producto que no garantiza mejor bienestar para los trabajadores. Morena no puede saludar con sombrero ajeno”, concluyó.

Finalmente, Rubén Moreira reiteró el compromiso del Grupo Parlamentario del PRI con una reforma laboral que fortalezca el bienestar de las familias mexicanas, respete el proceso parlamentario y genere condiciones de competitividad y certeza para el sector productivo del país.