Luego de haber escrito en su facebook en diciembre último que “hacer cine en México es un verdadero acto de protesta” y que el 2025 “había sido un año complicado” para los creadores fílmicos, el realizador Álvaro Curiel de Icaza incitó a revertir la situación al hablar de la filmación de su nuevo largometraje, Cosme, que también escribió y produjo.
Hermano de la secretaria de Cultura federal, Claudia Curiel de Icaza, y nieto del también director de cine Federico Curiel Pichirilo, reitera en entrevista que el séptimo arte nacional “está colapsado en todas las áreas”:
“¡No puedes producir!, ¡no puedes distribuir!, ¡la gente no va a las salas de cine!, pero aquí hay cientos y cientos de personas que llevan haciendo proyectos fílmicos demasiados años”.
Como acentuó en la mencionada red social que “los anuncios rimbombantes de inversiones millonarias, desde lo privado y lo público van de la mano de la brutal concentración de poder, de que se consoliden los monopolios”, desea que su queja vaya acompañada de la nueva cinta que rodó en noviembre y diciembre pasados, porque desea que en 2026 “la comunidad del cine nos veamos en el set”, y refuerza la invitación a la acción:
“No debemos quedarnos esperando. Antes nos llamaban todo el tiempo. Yo laboraba cinco series seguidas y luego una película. Ahora esas llamadas ya no van a llegar. Ya no va a sonar el teléfono. Y no todos poseemos en nuestras manos la posibilidad de cambiar las circunstancias.
“El anuncio de inversiones privadas y de gobierno no están logrando todavía sacarnos del problema. Vale la pena hablar con los artesanos, los técnicos de cine que se han quedado en casa esperando una llamada y no llegó jamás. Obviamente no es culpa de mi hermana, ni quiero complicarle la vida. Ella hace todo lo que puede porque haya más fondos, más dinero”.
Exasistente de dirección en más de 20 largometraje, como La ley de Herodes de Luis Estrada, El carnaval de Sodoma de Arturo Ripstein y Matando cabos de Alejandro Lozano, específica:
“Yo nunca he vivido particularmente de los fondos. Así que pensé que, más allá de mi hermana, la industria está muy mal. Las plataformas hicieron crecer la producción y después no pudieron sostenerla, cerraron la llave, que es lo que estamos viviendo. Han hecho que todo el mundo se regrese al cine. ¿Y qué pasó? Que antes doscientas personas o doscientos proyectos pedían Eficine (Estímulo Fiscal) y ahora lo solicitan cuatrocientas producciones. La situación está muy complicada. Tú posteas en internet: ‘Voy a filmar mañana’, y llegan cien mensajes de gente diciendo: ‘¡Por favor, dame trabajo!’. Está muy complicado”.
Continúa sobre Cosme, coproducida por EFD y Guillermo Padilla y filmada en Acaxochitlán, Hidalgo:
“Por mi edad, medité: ‘Ya dirigí un montón de cosas, pero quiero retomar al director que fui haciendo Acorazado (su ópera prima en 2010). Como que quiero volver a ser ese director que hace cine de autor hasta las últimas consecuencias’. Cuando Gabriel Murillo hizo Ayer maravilla fui, me dio mucha envidia porque decía: ‘¡Qué chingón!, se fueron a la calle veinte días a filmar una película muy linda’.
“Obviamente yo hago películas mucho más grandes. Pero siempre tuve en mi corazón Ayer maravilla fui, y recapacitaba: ‘Álvaro, tienes que volver a ese realizador’. En el 2025, donde estaba todo supermal, me encerré y me animé: ‘A ver, quiero volver a ser ese director como libre, sin compromisos’. Y de ahí salió Cosme. Es una película que produje. Me asocié con EFD. No solicité notas a nadie. Es mi guion y nadie podía opinar sobre él. Convoqué a los mejores actores: Mercedes Hernández, quien de su generación es lo mejor que hay; Patricia Reyes Spíndola, Erando González, Mauricio Pimentel, Abril Manrique, Eréndira Ibarra, Aleyda Gallardo, Natalia Solián, Alejandra Bogue y Carlos Craviotto”.
Curiel de Icaza (DF, 1973) subraya:
“Es muy importante que además se haga cine independiente en México. No soy el único que lo hace. Estoy muy orgulloso del filme y conecto con él porque es hablar del arte desde un lugar en el que estamos todos obligados. Es la historia de un artista, de cómo nos tenemos que pervertir para realmente conseguir dinero para realizar nuestras obras de arte. Es: si quiero hacer una película, necesito dinero. ¿Y a quién le voy a vender mi alma al diablo para que esa persona entre y a cambio de qué? Cosme es una metáfora. Es sobre un compositor; como tú sabes soy de una familia de compositores, Gonzalo Curiel y mi papá Francisco Curiel, todos”.
Cosme se enfoca en un compositor de pueblo. Anda en carretera con su camioneta acompañado de su hija de 15 años, quien es la mejor intérprete de sus canciones. El problema de Cosme, un padre soltero, es que su hija llegó a una edad en la que es insostenible para él seguir cuidándola, porque ya creció, ya todo el mundo la desea.
Cosme regresa a su lugar de origen, “que es un homenaje a Pedro Páramo, anuncia el cineasta. En este pueblo donde nació el compositor enfrenta a todos sus fantasmas, madre, padre, hermana, la mujer que lo amó, en fin. Todo mundo le va a reclamar por haberlos dejado en ese lugar abandonado. Igual, el papá de Cosme está muerto, es un fantasma que lo persigue por todas partes, reclamándole “¿Qué hiciste con el talento que yo te di? Lo convertiste en sustento”.
Curiel de Icaza, productor de No se aceptan devoluciones, dirigida y protagonizada por Eugenio Derbez, manifiesta que Cosme no es una cinta de plataforma (“podría acabar o no en una de ellas”), pero sí es retomar su carrera de cineasta “hasta las últimas consecuencias, y de alguna forma es un filme supercontestatario”. Amplía:
“Es mi Cosme con un garrote tratando de romper el status quo de lo que explico de la situación del cine del país. Ahora llegas a una plataforma y no hay posibilidad de producir tu filme o serie. Vas a los fondos gubernamentales y te están esperando cuatrocientas películas y cien colegas diciendo: ‘Álvaro no, porque filma mucho’. Realmente es una situación bastante compleja y así la tienen todos mis colegas. Finalmente no es un tema nada más de Álvaro”.
Subraya, sin embargo, contento:
“También fue maravilloso acabar el 2025 generando empleos. No sabes cómo me agradeció todo el crew (equipo) que haya inventado esta película y que acabáramos el año filmando. Es como integrar. Insisto en el tema de la ópera prima porque lo que más extraño es al director que hizo mi ópera prima, nadie me conocía y lo único que poseía era mi voz y mis ganas de dejar algo”.
El además realizador de Marioneta y Tú eres mi problema, agrega:
“A muchos les debe sorprender que, desde mi figura de hermano de la secretaria de Cultura federal, pueda ser crítico con el momento que estamos viviendo. ¡Es una verdadera tristeza! Ahora que hice la película le llamé a la gente con la que trabajo, y ya se dedican a otra cosa porque ya no llegó ninguna llamada, y cuando eso pasa se te rompe el corazón. Se llega a creer que ‘qué bien que se hacen las grandes producciones, como las de Netflix’, pero no se sabe que son las mismas cuatro personas y hay ciento cincuenta más. No es hacer altruismo, es tener una conciencia social de lo que hemos generado.
“Hace diez o quince años me fui a filmar a Colombia. Ese país me arropó, me dio de comer, y a Colombia le pasó lo mismo. Llegaron las plataformas, hicieron Narcos, cosas enormes, y cuando se fueron las plataformas de ahí nos llenamos de colombianos, porque evidentemente tuvieron que dejar su país y venirse a México a buscar una oportunidad”.
Resalta:
“Mi película es una respuesta a la incertidumbre y una invitación a mis colegas a que hagan la discusión más grande. Estamos todos paralizados, asustados, preocupados, y mucha de esa preocupación inhibe a que intentes escribir un guion. Porque se piensa: ‘¿Qué carajos hago para comer?’. Nos hemos juntado con varios productores que siempre tenían trabajo, que nos han dicho: ‘No sé qué vamos a hacer”. ¡No nos quedemos esperando!”.
-Pero ¿qué pasó con las plataformas?
-Después de la pandemia producíamos muchas películas y propuestas, luego se dieron cuenta de que no daban resultados en los números y en los términos que ellos esperaban. Fox era un lugar sensacional para trabajar porque hacíamos series increíbles. Disney compró Fox y de entrada fueron dos años de contratos de ida y vuelta, de “esperemos hasta que entendamos qué es lo que va a pasar”. Y han corrido a todos. Disney como totalmente paralizado. Todo eso impacta. Hoy Netflix compra a Warner Bros. Es una vez más como la intención de los monopolios de apropiarse de todo y eso genera que tres o cuatro personas decidan cuáles son los contenidos que se tienen que hacer hoy.
Especifica:
“Cosme obviamente es una película acotada, pero no me faltó nada para filmarla, ni tiempo ni dinero. Ahora empieza el camino de qué hago para llegar a festivales, y estoy aplicando a todos los festivales como en los viejos tiempos, y veremos en qué acaba”.
Y concluye:
“Aparte tengo una película que me aprobaron hace año y medio y la voy a firmar. Y eso no me genera el menor problema, nada más que era una película muy complicada y en lo que la financiábamos se me metió Cosme a la cabeza. Este año voy a hacer otro largometraje. Tenemos que ser creativos”.
Cosme es en blanco y negro y a color.
Con una trayectoria amplia en el cine, la televisión y el teatro, Mercedes Hernández (Ciudad de México, 1970) es Elvira en Cosme, y comparte a Proceso su emoción de ser parte de este proyecto:
“Es una película que surge como una necesidad imperante, vital, porque el director Álvaro Curiel es un creador que ha estado al frente de múltiples proyectos para streaming, el cual da muchas posibilidades, pero también las quita. Álvaro tenía muchas ganas de hacer algo persona, sin tener que justificarse frente a nadie y esa libertad que él necesitaba la obtiene al hacerla sin una firma de una plataforma.
“Yo me sentí muy confiada de trabajar con un director que posee mucha experiencia. Es una sensación muy bonita de: ‘¡Vamos a hacer esto con todo nuestro espíritu colaborativo, solidario, creativo como lo haría algún nobel director’, pero en este caso es un realizador muy experimentado”.
Habla de su personaje:
“Elvira es la hermana de Cosme. Es una mujer que ha tenido que resistir el abandono, la pobreza, la aridez de la tierra, la falta de un hombre a su lado y es madre soltera, y con todo lo agreste del contexto ella ha tenido que sacar las garras para sobrevivir.
“Es una sobreviviente en todos sentidos, económico, social y familiar. Sobre sus espaldas está criar un hijo que tiene ya más de treinta años, cuidar a su madre, vivir con todos los fantasmas que hay de su familia y recibir al hermano y darle una bienvenida como se merece, la robó, la abandonó y la maltrató. Elvira es una sobreviviente y una vengadora”.
Y respecto a que Cosme sea un largometraje independiente, platica:
“Depende de cómo entendamos al cine independiente, porque Sundance es la cuna del cine independiente, pero son películas que se producen con bastante dinero. Y existe un cine independiente que posee menos dinero y resiste las maneras de filmar, los tiempos para filmar lo que se debe. En este momento es muy importante la presencia del cine independiente. Le hace mucho bien a la cinematografía mundial porque no está cumpliendo con las necesidades del mercado. Y son milagros en los que me interesa mucho participar.
“Me sentí muy contenta, todo lo hicimos muy rápido, Álvaro rueda muy rápido y también tenía poco dinero, así que había que aprovecharlo. Estuve sumamente divertida y feliz de interpretar los textos que él escribió maravillosamente. Me dio mucha vitalidad para terminar muy bien el año pasado”.
