El gobierno de MORENA no puede ni debe seguir destinando petróleo para sostener a la dictadura cubana, un régimen que no respeta los derechos humanos ni la democracia. Esa decisión no beneficia a México ni refleja una política exterior seria, responsable ni alineada con los intereses de la Nación.

Esa incongruencia tiene un costo directo para los mexicanos. Mientras el gobierno de MORENA regala petróleo a Cuba, millones de familias en nuestro país pagan una gasolina carísima que golpea el bolsillo de los mexicanos y frena la economía.

Los recursos energéticos del país deben usarse para fortalecer a México, aliviar la presión sobre la gente y dar estabilidad a nuestra economía, no para financiar regímenes autoritarios ni para hacer política ideológica en el extranjero, sobre todo cuando nos encaminamos a una renegociación clave del TMEC.

México debe tener claridad absoluta en su política exterior. Estados Unidos es nuestro vecino, socio, amigo y aliado. Nuestra alianza comercial, nuestra vecindad geopolítica y nuestra seguridad hemisférica dependen de consolidar una relación firme, clara y sin titubeos.

Este es un momento que exige experiencia, visión de Estado y capacidad real de gobierno para defender a México. Esa responsabilidad siempre la asumimos los gobiernos del PRI con seriedad, resultados y sin improvisaciones. El pueblo de México lo sabe.

¡No más petróleo de México a la dictadura cubana! ¡Libertad para Cuba!