A más de dos semanas del aseguramiento del Refugio Franciscano, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, encabezó una visita pública a la Brigada de Vigilancia Animal (BVA) de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), donde habilitó un tercer espacio de resguardo para los perros retirados de ese albergue.
Ahí, la morenista anunció el inicio del traslado paulatino de los animales que permanecen en la Utopía Gustavo A. Madero, utilizada como sede temporal tras el operativo del 7 de enero en el refugio que estaba localizado en la alcaldía Cuajimalpa.
Durante el recorrido, Brugada informó que la BVA fue acondicionada para recibir hasta 900 perros provenientes del Refugio Franciscano, además de su capacidad regular para 450 animales, por lo que el inmueble puede albergar hasta mil 350 ejemplares. Precisó que actualmente 371 perros rescatados del refugio se encuentran bajo resguardo en esa sede.
Sobre el traslado de los animales que permanecen en la Utopía Gustavo A. Madero, indicó: “Se van a ir paulatinamente haciendo los traslados, de acuerdo a la visión médica que nos vayan diciendo”.
Brugada sostuvo que la Brigada cumple con los cinco dominios de bienestar animal establecidos en la Ley de Bienestar Animal de la Ciudad de México —alimentación, salud, ambiente seguro, comportamiento y salud mental— y afirmó que el acondicionamiento del espacio fue requisito previo para iniciar los traslados. “Era lo único que necesitábamos”, dijo.
La visita se llevó a cabo mientras continúan movilizaciones y protestas de colectivos animalistas, particularmente en torno a la concentración de perros en la Utopía Gustavo A. Madero y a la exigencia de mayor información pública sobre el proceso de resguardo y traslado.
Sobre estas manifestaciones, el secretario de Gobierno, César Cravioto, sostuvo que no corresponden a integrantes del Refugio Franciscano y aseguró que sus representantes fueron informados previamente del inicio del traslado. “No es que hoy vayamos a trasladarlos a todos”, señaló.
En el informe presentado durante la visita, la secretaria del Medio Ambiente de la Ciudad de México, Julia Álvarez Icaza, detalló que del total de 858 perros rescatados del Refugio Franciscano, 304 se encuentran en el albergue del Ajusco, 183 en la Utopía Gustavo A. Madero —habilitada como espacio temporal— y 371 en la BVA. En los tres espacios, indicó, se mantiene atención veterinaria permanente.
Álvarez Icaza reiteró que 171 perros se encuentran en estado de salud delicado, 638 en condición regular y 49 estables, conforme a las fichas clínicas elaboradas tras el operativo. A la fecha, se reportan 262 perros bajo tratamiento médico, 30 traslados al Hospital Veterinario de la Ciudad de México, nueve altas médicas y seis fallecimientos.
Sobre estos decesos, la funcionaria precisó que se trata de “seis perros que fallecieron, post operativo”, asociados a condiciones previas al rescate, entre ellas sepsis derivada de desnutrición, enfermedades periodontales y respiratorias, cuadros geriátricos y un caso de convulsiones que no respondió a maniobras de reanimación.
Por su parte, el secretario de Seguridad Ciudadana, Pablo Vázquez Camacho, detalló que los 900 espacios habilitados en la BVA están destinados exclusivamente a la población proveniente del Refugio Franciscano y que los traslados se realizarán conforme los animales sean clínicamente trasladables. Informó que el lugar cuenta con 90 módulos, cada uno con más de 18 metros cuadrados, además de personal veterinario y de limpieza operando de forma permanente.
Desde el inicio del operativo, el caso ha sido asumido públicamente por la jefa de Gobierno, quien ha fijado postura sobre el aseguramiento del Refugio Franciscano, el resguardo de los animales y la disputa legal por el predio. En ese contexto, reiteró que el Gobierno de la Ciudad de México no tiene interés en el inmueble y que respetará la resolución judicial que determine su posesión, al tratarse de un litigio entre particulares.
En paralelo, desde el día que se ejecutó la diligencia, Brugada vinculó el caso con anuncios de política pública, entre ellos la presentación de una iniciativa de Ley para la Regulación de los Refugios de Animales en el Congreso de la Ciudad de México, la construcción de un nuevo albergue con capacidad para 600 animales y el proyecto de una Utopía Canina en la alcaldía Gustavo A. Madero, mientras continúan las protestas y el debate público en torno al manejo del rescate.
“No hay nada que esconder”, afirmó la mandataria capitalina, al reiterar que los tres espacios de resguardo permanecerán abiertos a recorridos de asociaciones animalistas y observación ciudadana.
Respecto a los gatos retirados del Refugio Franciscano, Álvarez Icaza informó que no se encuentran bajo custodia del Gobierno de la Ciudad de México y que su ubicación depende del estatus legal de la carpeta de investigación a cargo de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), por lo que no se han dado a conocer los sitios donde reciben atención médica.
Las autoridades señalaron que el proceso de adopción iniciará una vez que existan condiciones médicas y legales para ello, bajo esquemas de tutela responsable y registro en el Registro Único de Animales de Compañía (RUAC), mientras continúa el seguimiento clínico semanal de la población rescatada.
¿Qué ocurrió en Refugio Franciscano?
El 7 de enero último, la FGJCDMX ejecutó el aseguramiento del Refugio Franciscano, ubicado en la alcaldía Cuajimalpa, como parte de una investigación iniciada en diciembre de 2025 por presunto maltrato animal. La diligencia se realizó en cumplimiento de una orden judicial de carácter precautorio, con la participación de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) y la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial (PAOT).
Durante el operativo, las autoridades realizaron un conteo preliminar de 936 animales, principalmente perros y gatos. De acuerdo con la información oficial difundida por el Gobierno de la Ciudad de México, 798 animales presentaban afectaciones compatibles con maltrato y crueldad animal, principalmente por omisión y negligencia, cifras que fueron utilizadas como sustento del aseguramiento.
Tras la diligencia, el Gobierno capitalino asumió la custodia de 858 perros, los cuales fueron trasladados a tres espacios de resguardo: un albergue ambiental en el Ajusco, instalaciones habilitadas en la Utopía Gustavo A. Madero y la Brigada de Vigilancia Animal de la SSC, donde quedaron bajo seguimiento clínico y atención veterinaria.
El 12 de enero, colectivos animalistas realizaron bloqueos y protestas en el Deportivo Hermanos Galeana, sede de la Utopía Gustavo A. Madero, para exigir información pública sobre las condiciones de resguardo, la capacidad operativa del gobierno y los criterios de traslado de los animales. Durante esas movilizaciones, activistas denunciaron la concentración de perros y difundieron grabaciones en las que se observa a animales dentro de jaulas transportadoras, sin espacio para moverse.
Un día después, autoridades del Gobierno de la Ciudad de México reconocieron que, tras el rescate, existió un periodo transitorio en el que algunos perros permanecieron en transportadoras, mientras se habilitaban los espacios de resguardo definitivos. La administración capitalina sostuvo que esa situación fue temporal y que posteriormente los animales fueron reubicados conforme avanzó el acondicionamiento de las sedes.
