La amenaza de una huelga en el sistema de tranvías de la capital entró en pausa. La Alianza de Tranviarios de México acordó otorgar una prórroga de quince días al Gobierno de la Ciudad de México, luego de que el secretario de Movilidad, Héctor Ulises García Nieto, solicitara tiempo para atender las demandas salariales y contractuales del gremio.

La decisión se tomó tras una reunión entre la Comisión Negociadora del sindicato, encabezada por su secretario general, Gerardo Martínez Hernández, integrantes del Comité Central Ejecutivo y el titular de la Secretaría de Movilidad. En el encuentro, los representantes sindicales expusieron las problemáticas que enfrentan los trabajadores tranviarios, con énfasis en la revisión del Contrato Colectivo de Trabajo, particularmente en su componente salarial y en el tabulador vigente.

De acuerdo con la organización sindical, el funcionario capitalino reconoció la complejidad del conflicto y planteó la necesidad de contar con un plazo adicional para construir una respuesta que permita avanzar hacia una solución. Esta solicitud fue posteriormente sometida a consideración de la base trabajadora en asamblea.

En un acto que el sindicato calificó como de «confianza y buena fe», los agremiados aceptaron la prórroga, aunque condicionaron su aval a la instalación inmediata de mesas de negociación formales en las que participen no solo la Secretaría de Movilidad, sino también la Secretaría de Finanzas del Gobierno de la Ciudad de México. Para los tranviarios, la inclusión del área financiera es clave para que los compromisos que se alcancen tengan viabilidad presupuestal y no se queden en declaraciones políticas.

Con este acuerdo, el estallamiento de huelga se aplaza al primer minuto del 4 de febrero de 2026. La dirigencia sindical subrayó que durante este periodo la base trabajadora se mantendrá atenta a desarrollo de las negociaciones y a la seriedad de las propuestas que presente el gobierno capitalino.

El conflicto tranviario se suma a un contexto de creciente presión sindical en distintos sectores del transporte y los servicios públicos de la capital, donde las revisiones salariales enfrentan restricciones presupuestales y expectativas laborales acumuladas tras años de ajustes limitados.

Por ahora, «la prórroga abre una ventana de diálogo que evita una interrupción inmediata del servicio, pero también fija un plazo claro. Si en las próximas dos semanas no se alcanzan acuerdos satisfactorios, el movimiento sindical ha dejado claro que está dispuesto a activar el paro en la fecha establecidas», dijo el líder sindical Gerardo Martínez.