El diputado federal Gustavo de Hoyos Walther hizo un llamado respetuoso pero enérgico a la Comisión de Puntos Constitucionales de la Cámara Baja del Congreso de la Unión, para que, con carácter de urgencia, dictamine las iniciativas que presentó para reformar la Constitución y la Ley Federal del Mar , a fin de que el Golfo de California también conocido como Mar de Cortés- sea reconocido como bahía histórica, mar territorial y, por tanto, parte íntegra del territorio nacional.
Recordó que, conforme al propio estudio publicado en la Revista del Centro de Estudios Superiores Navales hoy la parte centro-sur del Golfo se mantiene bajo un régimen de zona económica exclusiva y aguas internacionales, lo que «trastoca la soberanía y la seguridad nacional de México», al permitir libertad de navegación y sobrevuelo sin un control pleno del Estado mexicano.
El legislador subrayó que México cuenta ya con fundamentos geográficos, históricos, jurídicos y de seguridad nacional para emprender, sin demora, la ruta jurídico-diplomática que lleve a proclamar el Golfo de California como bahía histórica y aguas interiores mexicanas, criterios expresamente reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas y acreditados por el estudio técnico del Centro de Estudios Navales. En este sentido, insistió en que la reclasificación fortalecería la protección de recursos marítimos, la conservación ambiental y la capacidad del Estado mexicano para enfrentar riesgos asociados a actividades ilícitas y a la presencia de actores externos en un espacio marítimo plenamente rodeado por territorio nacional.
A la luz de las recientes alertas emitidas por la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA), que advierten sobre posibles interferencias al GPS y operaciones militares en rutas que cruzan el Pacífico mexicano y el Golfo de California, De Hoyos Walther exhortó respetuosamente a la Presidencia de la República a iniciar de inmediato las gestiones diplomáticas y técnicas necesarias ante los organismos internacionales competentes. Señaló que la coyuntura obliga a actuar con visión de Estado y de largo plazo, privilegiando la defensa institucional de la soberanía y la seguridad nacional, por encima de cualquier diferencia política o coyuntura pasajera.
