El Servicio de Administración Tributaria (SAT) aclaró que las coloquialmente llamadas “tandas” no son un objetivo de fiscalización, por lo que no se aplicarán sanciones ante este tipo de prácticas. 

Su pronunciamiento ocurre luego de las especulaciones acerca del presunto cobro de impuestos a quienes se dedican a organizar esta popular modalidad de ahorro informal, lo que generó incertidumbre entre la población mexicana.  

Dicha información refería que, a partir de 2026, el SAT se encargaría de supervisar esta actividad con la finalidad de ponerle un alto, pues no representaba una transparencia financiera ante la ley. 

De modo que, los movimientos bancarios mayores a 15 mil pesos, que no fueran declarados, enfrentarían multas de hasta casi 50 mil pesos. 

A través de un comunicado, el organismo tributario aseguró que no realiza ningún operativo de vigilancia ante este mecanismo de ahorro. Asimismo, tampoco existe ningún programa o subprograma que pretenda darle seguimiento.  

El SAT expresó su rechazo ante cualquier pretensión de generar desinformación que pudiera afectar a los contribuyentes.  

“Las publicaciones sobre este tema carecen de fundamento legal y buscan alarmar a la población”, recalcó la dependencia.  

En 2024, el 76.5% de la población cuenta con al menos un producto financiero, como una cuenta de ahorro (63%), crédito (37.3%), seguro (22.9%) o Afore (42.2%), de acuerdo con la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera (ENIF) 2024, del Inegi. 

Sin embargo, dos de cada tres mexicanos afirmaron haber tenido algún tipo de estrés financiero en un nivel alto o moderado (36.9 y 34.6 %, respectivamente), conforme al ENIF 2023. 

De esta cifra, el 34.9 % de los mayores de 18 años consultados declaró haber padecido malestares físicos como dolor de cabeza, gastritis, colitis y cambios en la presión arterial.  

En contraste con el 30.7% que tuvo impactos psicológicos, tales como problemas de sueño o trastornos en la alimentación. 

Entre las preocupaciones financieras más habituales en México se presentan en: gastos inesperados (36.4% en mujeres y 31% en hombres), alimentación (21.9% en mujeres y 20% en hombres) y gastos escolares (20.6% en mujeres y 14.8% en hombres). 

La Estrategia Nacional de Educación Financiera (ENEF) 2025–2030 expuso que la población mexicana enfrenta obstáculos para lograr hábitos de ahorro. 

El 41% de la población lleva a cabo esquemas de ahorro informal, a través de recursos como el ahorro en casa (74%), las tandas (22%) y las cajas de ahorro (16%), conforme al ENIF 2023. 

Por medio de un grupo de personas se organiza un ahorro colaborativo en el que cada participante deberá aportar la misma cantidad de dinero en plazos previamente establecidos. 

El organizador de la tanda se encarga de verificar que todas las personas realicen su aportación y entrega el dinero en fechas determinadas, turnadas a cada uno de los participantes. 

La cantidad ahorrada dependerá de las aportaciones y de las personas que deciden entrar a una tanda, se explica en una publicación web de BBVA.