La jefa de Gobierno, Clara Brugada, afirmó que durante 2025 se registraron más hallazgos de restos humanos en la Sierra de Guadalupe que en el Ajusco, zona que ha sido identificada por familias buscadoras como un punto crítico en la localización de personas desaparecidas.  

La mandataria capitalina colocó la Sierra de Guadalupe, en la alcaldía Gustavo A. Madero, como el principal punto de localización señalado por su administración, y compartió que en dicho lugar el año pasado se documentaron 11 hallazgos, de los cuales 10 corresponden a territorio del Estado de México y uno a la Ciudad de México.  

A estos se suman tres hallazgos adicionales en la alcaldía Xochimilco, en una zona limítrofe con Tlalpan, que se encuentran en proceso de identificación. 

Las declaraciones contrastan con los registros documentados por familias buscadoras en la zona del Ajusco. Entre el 5 y el 9 de diciembre de 2025, durante una búsqueda generalizada en el Mirador de Topilejo, en las faldas del Ajusco, los colectivos Hasta Encontrarles CDMX, Una Luz en el Camino y Mariposas Buscando Corazones y Justicia Nacional reportaron el hallazgo de al menos 30 restos óseos de origen humano en distintos puntos del área. 

En este contexto, la jefa de Gobierno sostuvo que el Ajusco ha sido estigmatizado como un sitio asociado a la localización de restos humanos y afirmó que, durante su gestión, los hallazgos se han concentrado en mayor medida en la Sierra de Guadalupe.  

Con base en ello, anunció que presentará un programa para “blindar” el Ajusco, con el objetivo de reforzar la seguridad en esa zona. 

Las declaraciones se realizaron durante una conferencia en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde Brugada expuso que su administración cuenta con una estrategia de búsqueda que ha permitido fortalecer las labores de localización en campo. 

Por su parte, el titular de la Comisión de Búsqueda de Personas de la Ciudad de México, Luis Gómez Negrete, informó que en 2025 se llevó a cabo la búsqueda de campo más grande registrada en la historia de la capital, con la revisión de 12.9 kilómetros cuadrados, una superficie equivalente a nueve veces el Centro Histórico de la Ciudad de México.