El titular de la Agencia de Transformación Digital y Telecomunicaciones, José Antonio Peña Merino, explicó este viernes la importancia del registro obligatorio de líneas telefónicas, al señalar que la compra anónima de chips en México ha facilitado delitos como extorsión, fraude, acoso y secuestro virtual. Durante la conferencia matutina presidencial, destacó que hasta el momento se han registrado 2 millones 151, 802 líneas celulares, cifra que continuará en aumento conforme avance el proceso.
Peña Merino subrayó que México era uno de los pocos países donde se podía adquirir y activar un chip telefónico sin presentar identificación, lo que permitía que una misma persona comprara múltiples líneas, las cambiara constantemente y dificultara la labor de las autoridades cuando una víctima denunciaba un delito.
“Cuando una línea no está asociada a una persona, es prácticamente imposible rastrear al responsable de una llamada de extorsión o fraude”, explicó.
Por ello, dijo, se decidió que cada número telefónico esté vinculado a una persona física o moral, como una herramienta para reducir estos delitos.
El funcionario aclaró que no existe un padrón gubernamental de líneas celulares. Cada empresa telefónica es responsable de realizar y resguardar el registro de sus usuarios, así como de la documentación correspondiente.
Los datos personales permanecen bajo resguardo de las compañías y solo pueden ser solicitados por autoridades de investigación en caso de un delito, conforme a lo establecido en el Código Penal Federal. Este marco legal, enfatizó, no fue modificado.
Aseguró que no se almacenan datos biométricos. Aunque el registro en línea solicita una fotografía para validación de identidad, esta se elimina tras concluir el proceso y no se crea ninguna base de datos de rostros.
De acuerdo con la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, aprobada en 2025:
- Los chips adquiridos antes del 9 de enero podrán registrarse hasta el 30 de junio.
- Los chips nuevos no podrán activarse sin completar el registro.
- Los menores de edad no pueden registrar líneas a su nombre, pero sí pueden hacerlo con el acompañamiento de padres o tutores.
Peña Merino detalló que el trámite puede realizarse de dos formas:
Presencial
- El usuario acude a un centro de atención de su compañía telefónica, presenta una identificación oficial y el personal valida la identidad.
En línea
- El usuario ingresa al portal de su empresa, captura el número a registrar, sube fotografías de su identificación oficial y realiza una “prueba de vida”, que consiste en mover el rostro frente a la cámara para confirmar que se trata de una persona real y presente. Posteriormente, se envía un mensaje de texto al mismo número para verificar que el chip está en posesión del usuario. Si toda la información coincide, la línea queda registrada.
El funcionario adelantó que en aproximadamente dos semanas, y a solicitud de la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones, las empresas habilitarán una plataforma de consulta donde los ciudadanos podrán verificar qué líneas están asociadas a su CURP, mostrando únicamente los últimos cuatro dígitos de cada número.
En caso de detectar una línea no reconocida, el usuario podrá solicitar la aclaración directamente con la empresa telefónica.
Peña Merino reiteró que nadie puede registrar una línea usando la identidad de otra persona, debido a los mecanismos de validación, y que si un usuario pierde su chip debe dar de baja la línea para evitar un uso indebido. “Los datos están seguros. Nadie puede acceder a ellos si no existe una investigación judicial”, concluyó.
